La UE destina 18,5 millones de euros a ayuda para Centroamérica y México

Migrantes descansan y esperan en las cercanías de un albergue, el 21 de abril de 2021 en la ciudad de Tapachula, estado de Chiapas (México). Decenas de familias de migrantes centroamericanos afrontan el rechazo en los albergues del sur mexicano. EFE/Juan Manuel Blanco/archivo

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) anunció hoy que asignará 18,5 millones de euros en concepto de ayuda para Centroamérica y México. De este importe, 12 millones de euros representan financiación humanitaria para Centroamérica y 6,5 millones de euros constituyen ayuda al desarrollo, precisó la Comisión Europea en un comunicado. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció en Costa Rica que España aportará 6,3 millones de euros en dos años para contribuir a resolver el problema migratorio en Centroamérica.

“Esta financiación hará frente a las necesidades más urgentes de las personas desplazadas y también facilitará ayuda de emergencia para paliar la inseguridad alimentaria en la región”, señaló el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, quien destacó que de esta manera la UE “reafirma su compromiso de apoyar a los ciudadanos de Centroamérica y México”.

Anunciada en el “Evento de Solidaridad hacia los desplazados forzados y las comunidades que los acogen en Centroamérica y México”, esta ayuda contribuirá igualmente, añadió Lenarcic, “a reforzar las capacidades locales de las comunidades vulnerables en toda la región centroamericana”.

El comisario destacó que la UE “está dispuesta a prestar apoyo y mantenerlo a quienes lo necesiten”.

Bruselas detalló que cuatro millones de euros se destinarán a hacer frente a las consecuencias humanitarias de la violencia, incluidos los desplazamientos, y un millón de euros contribuirá a hacer frente a la inseguridad alimentaria, mientras que tres millones de euros serán para la educación en situaciones de emergencia.

Los cuatro millones de euros restantes se destinarán a actividades de preparación ante catástrofes, indicó.

En cuanto a la parte de desarrollo de la dotación, Bruselas especificó que prestará apoyo a los refugiados, dentro del paquete de respuesta a la pandemia de coronavirus.

“Estamos en el mismo barco. La violencia y los disturbios sociales persistentes y las dificultades económicas agravadas por la covid-19 y los huracanes Eta e Iota han obligado a familias y niños a huir de sus hogares en Centroamérica y México. La situación no puede deteriorarse más”, manifestó por su parte la comisaria de Asociaciones Internacionales, Jutta Urpilainen.

El “Evento de Solidaridad hacia los desplazados forzados y las comunidades que los acogen en Centroamérica y México”, celebrado hoy, lo ha organizado el Gobierno de España en su calidad de presidente de la Plataforma de Apoyo al Marco Integral Regional de Protección y Soluciones, en colaboración con Guatemala y Costa Rica, con el apoyo del ACNUR y la Organización de Estados Americanos.

El objetivo del evento es, entre otras cosas, movilizar apoyos para responder a los desplazamientos forzosos en Centroamérica y México, aunque esa región suele estar también expuesta a riesgos naturales que requieren ayuda de emergencia para unos 1,7 millones de personas al año, según los datos aportados por Bruselas.

El cambio climático y la pandemia de coronavirus amenazan la seguridad alimentaria de las poblaciones vulnerables en el corredor seco de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, donde al menos 7,7 millones de personas necesitan ayuda alimentaria.

La pandemia también ha agravado la violencia, obligando a las personas a huir de sus países. Más de un millón de personas están desplazadas internamente y más de medio millón son refugiados y solicitantes de asilo, en un momento en que la pandemia también ha agravado la violencia y ha obligado a personas a huir de sus países.

Desde 1994, la UE ha asignado 257,4 millones de euros en ayuda humanitaria a Centroamérica y México, según datos de la Comisión.

ESPAÑA APORTARÁ 6,3 MILLONES DE EUROS ANTE EL DRAMA MIGRATORIO

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este jueves en Costa Rica que España hará una aportación de 6,3 millones de euros (7,6 millones de dólares) en dos años para contribuir a resolver el problema migratorio en Centroamérica.

El escenario de este anuncio fue el evento impulsado por España, Costa Rica, Guatemala, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización de Estados Americanos (OEA) para movilizar apoyos destinados a mejorar la situación de los desplazados forzados y las comunidades que los acogen en Centroamérica y México.

El jefe del Ejecutivo español, uno de los impulsores del encuentro de Costa Rica, tomó la palabra como presidente en el periodo actual de la Plataforma de Apoyo al Marco Integral Regional de Protección y Soluciones (MIRPS).

Sánchez subrayó la necesidad de que la comunidad internacional sea solidaria ante el “drama” del desplazamiento forzado en Centroamérica.

Tras recordar que según los datos de ACNUR hay un millón de personas desplazadas por la fuerza de esta región y que esta realidad se ceba especialmente en las mujeres y los menores, resaltó el problema añadido que está suponiendo la pandemia de coronavirus.

“Debemos actuar con urgencia para abordar esta crisis y sus fundamentos”, dijo Sánchez, quien recordó que en los cinco últimos años España canalizó ayudas al desarrollo para los países del MIRPS (que ayudan a los refugiados) por valor de 350 millones de euros.

Pero la situación afirmó que obliga a redoblar esfuerzos, contexto en el que anunció la nueva aportación española por importe de 6,3 millones de euros en el periodo 2021-22 como apoyo directo a los países de acción del MIRPS.

También avanzó “una aportación pionera” al fondo de estos países que sirva para catalizar otras ayudas.

Ante la crisis de los desplazamientos llamó a centrar esfuerzos en fortalecer las capacidades de los gobiernos de las comunidades de acogida, ofrecer atención sanitaria y facilitar acceso al empleo de la población afectada.

“La decisión de emigrar -señaló- debe ser una opción libremente elegida, no una única salida ante la falta de oportunidades”.

Editado por Virginia Hebrero