Agazapado tras la gripe, el coronavirus circula desde hace tiempo, según el presidente de la Sociedad Española de Virología

Aspecto de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona este viernes después de la Generalitat de Catalunya decretase que los más de 5.000 centros educativos: guarderías, escuelas, institutos y universidades, permanezcan cerrados desde hoy y hasta el próximo 27 de marzo para contener el contagio del coronavirus. EFE/Quique Garcia

Barcelona (EuroEFE).- El presidente de la Sociedad Española de Virología, Albert Bosch, cree que el coronavirus SARS-CoV-2 «probablemente hace tiempo que circula entre nosotros enmascarado por la coincidencia con la temporada de gripe», porque, según ha asegurado a Efe, «hay una proporción demasiado elevada de casos asintomáticos como para ser un virus reciente».

Albert Bosch es catedrático del departamento de Microbiología de la Facultad de Biología de la UB y ha desarrollado su investigación en instituciones extranjeras, como el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York o las universidades de Carolina del Norte y Arizona en Estados Unidos.

Bosch ha explicado que el nuevo coronavirus «tiene una transmisión demasiado optimizada entre seres humanos, un virus emergente suele ser más ineficiente en la transmisión hombre-hombre y suele dar también una patología más grave con pocas infecciones asintomáticas».

Una duración entre dos y cuatro meses

El también director del Grupo de Virus Entéricos de la Universidad de Barcelona (UB) ha estimado que esta epidemia «durará probablemente entre dos y cuatro meses» y que es esperable que «aún vaya de subida un tiempo y después la curva se allane y empiece a bajar lentamente».

En ese sentido, el virólogo cree que «se están tomando las decisiones apropiadas» y que gracias a la experiencia previa con otros coronavirus, se han podido extrapolar datos para el SARS-CoV-2.

La principal diferencia con una gripe común, según Bosch, es que «para la gripe tenemos una vacuna, que tiene una eficiencia variable pero que puede proteger a la población más vulnerable».

Según el virólogo, «la letalidad de la COVID-19 es del 2,2 % en España y del 1,9 % en Cataluña, ambas superiores a las de la gripe estacional, que es de entre el 0,1 y el 0,2 %».

A pesar de ello, «la gripe puede superar en valor absoluto la mortalidad de la COVID-19, ya que cada año suele provocar entre 6.000 y 6.500 defunciones», ha puntualizado este experto, que ha formado parte de diferentes comités y paneles científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

La vacuna, en un año y medio

Bosch ha confiado en que el aumento de temperaturas ayude a frenar la expansión del coronavirus, pero ha reiterado que «todavía no tenemos datos al respecto», y ha augurado que «es una posibilidad que el coronavirus vuelva a aparecer el próximo invierno como ‘una nueva gripe’ junto a la estacional, pero no lo sabremos hasta entonces».

El catedrático de la UB prevé que la vacuna contra este coronavirus llegará en «aproximadamente un año y medio» y ha explicado que hasta que no se desarrolle la vacuna, «en el momento actual es necesario cuidar sobre todo a los pacientes de riesgo con medidas hospitalarias dirigidas a paliar la insuficiencia respiratoria y el síndrome de dificultad respiratoria aguda».

«También se han empleado en algunos casos muy concretos antivíricos previamente utilizados frente a otros virus como inhibidores de proteasas y polimerasas víricas o tratamientos con beta-interferón», ha detallado el especialista, que también ha trabajado en la Universidad de Pretoria en Sudáfrica y en el Institute of Child Health de Londres.