Durão Barroso: Europa perdió la inocencia, no puede ser un grupo boy-scout

El exprimer ministro luso y expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso

El exprimer ministro luso y expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en una imagen de archivo. EFE/Jose Sena Goulao

Lisboa (EuroEFE).- En apenas unas semanas de guerra, la UE ha dado un salto de décadas, ha perdido la «inocencia geopolítica» y avanza en una defensa común porque «no puede ser una organización internacional de boy-scouts», asegura a Efe el portugués José Manuel Durão Barroso, expresidente de la Comisión Europea.

Lideró la CE entre 2004 y 2014, lidió con la anexión rusa de Crimea y se reunió hasta en 25 ocasiones con Vladimir Putin. Hoy, Barroso no es optimista sobre el desenlace de la guerra: «Todos pierden». «Es una tragedia».

Europa necesita «autonomía estratégica, resiliencia, ganar su madurez geopolítica y estar preparados para el medio y el largo plazo», advierte en una entrevista con Efe el ahora presidente de la Alianza Global de Vacunas (Gavi).

Partidario del envío de armas a Ucrania -«si quieren luchar para defender la soberanía ucraniana, debemos ayudar», marca una línea roja: «Dentro de los límites aceptables para evitar una guerra global. Una guerra entre la OTAN y Rusia sería una catástrofe».

«Estamos en un equilibro difícil, pero también es difícil, por no decir inmoral, asistir en directo a ataques contra civiles, contra mujeres y niños en Ucrania y no hacer nada». Por eso, «tenemos que ver la mejor forma de disuasión» y «hay que medir correctamente», subraya.

LA UE GANA EN «MADUREZ»

El expresidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso

El expresidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso. EFE/Olivier Hoslet/Archivo

«En unas semanas, Europa dio un salto de varias décadas. Perdió la inocencia geopolítica, ganó madurez geopolítica y creció políticamente«, afirma Barroso, para quien «la UE no puede ser una organización internacional de boy-scouts».

«La UE no está solo para defender sus valores, sino también para defender sus intereses», sostiene, y celebra el avance de un modelo de defensa común «sin debilitar a la OTAN», matiza.

Ahora, la Unión Europea «quebró el tabú». «No podemos ser ingenuos, debemos tener, como europeos, capacidad para no depender de otros en situaciones de crisis, sea una pandemia o una guerra».

Rechaza las críticas a Bruselas por su política con Moscú, aunque admite que algunos países tuvieron actitudes de «complacencia o complicidad».

«Hubo intereses en algunos países europeos en mantener negocios con Rusia más allá de lo que sería razonable, desde relaciones financieras, por ejemplo, el Reino Unido, hasta relaciones energéticas, como Alemania y otros países de Europa Central», reconoce.

«Podría haberse hecho mucho más para volverse autónomos o por lo menos con menos dependencia de la energía de Rusia», zanja.

PUTIN Y EL MIEDO A UNA UCRANIA INDEPENDIENTE

Admite que no esperaba una guerra de «esta dimensión», aunque rescata un diálogo con Putin, en 2014, en el que desvelaba sus intenciones: «Dijo que Rusia podría tomar Kiev en menos de dos semanas. ¿Era una manifestación no intencional de un deseo o un plan que ya tenía?», se pregunta Barroso en la entrevista con Efe realizada vía Zoom en Lisboa.

Putin, continúa, «nunca aceptó una Ucrania realmente independiente». «Decía que no quería una anti-Rusia a las puertas de Rusia».

El líder ruso decide intervenir pensando que Moscú está más fuerte por su avance en Siria y Estados Unidos y occidente están débiles después de Afganistán.

Pero, es «un táctico más que un estratega» y «cometió un error estratégico total con esta invasión» porque no contó con la resistencia de Kiev ni con la fuerte reacción de occidente.

Durao Barroso en una imagen de archivo

Durao Barroso en una imagen de archivo. EFE/Patrick Seeger/Archivo

De sus conversaciones con Putin y su trayectoria política, Barroso concluye que es «producto del resentimiento del nacionalismo» y alimenta el «revanchismo» por el colapso de la Unión Soviética.

«Tiene esta idea paranoica de conspiración contra Rusia», y en lugar de modernizar el país -«Rusia perdió la oportunidad de la modernización por políticas completamente equivocadas», dice-, Putin quiere recuperar protagonismo internacional en el plano militar.

«Va viendo pragmáticamente hasta dónde puede ir», opina Barroso. «Mide su posición en función de las condiciones que encuentra, por eso tenemos una situación muy imprevista». Pero, «es la segunda potencia nuclear del mundo y es muy peligroso. Una potencia herida es como un animal feroz herido».

De ahí, alerta Barroso, la importancia de abrir «una salida también para Putin».

EL PAPEL DE CHINA

No apoya abiertamente la invasión, pero tampoco la critica. Pekín «está en un papel muy incómodo», opina el expresidente de la CE.

China, que no reconoció la anexión de Crimea en 2014, «es el país que más ganó con la globalización» y al régimen de Xi Jinping «no le gustan las sorpresas», especialmente cuando «había declarado que éste era el año de la paz».

«Putin no ha sido de una gran ayuda», sostiene Barroso, quien, sin embargo, no descarta que el gigante asiático termine más alineado con Moscú.

Por eso, insiste, la UE «debe tener paciencia y determinación estratégica», ante un conflicto que «puede ser muy largo» a menos que se produzca un cambio en Rusia «que no podemos prever».

Editado por M.Moya