Dos años de los ataques yihadistas al corazón de la UE

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Bruselas (EuroEFE).- Bruselas recordó este jueves a las víctimas de los atentados yihadistas que se cobraron la vida de 32 personas en el aeropuerto de Zaventem y en el metro de la capital de las instituciones de la Unión Europea (UE) hace dos años. 

La jornada, en la que se guardaron varios minutos de silencio, coincidió con la celebración de una cumbre europea, en la que los líderes comunitarios exhibieron un lazo blanco con la fatídica fecha: «22.03».

Mientras tanto, el primer ministro belga, Charles Michel, y el ministro-presidente de la región de Bruselas, Rudi Vervoort, guardaban un minuto de silencio en los lugares y horas de aquellos atentados: a las 07.58 hora local (06.58 GMT) en el aeropuerto de Zaventem y a las 09.11 (08.11 GMT) en la estación de metro de Maelbeek.

Según indicó en un comunicado el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, «el terrorismo es una ofensa para nuestros principios. Defender y honrar a las víctimas del terror es equivalente a defender nuestros valores. En el nombre de todas las víctimas, nuestra labor es verificar si nuestras herramientas son adecuadas o podemos hacer más»

Para Tajani, es importante «garantizar que las víctimas no sufran traumas adicionales por tener que obtener ayuda en una ciudad extranjera», ya que las acciones terroristas han ocurrido en ciudades «con muchos turistas y comunidades de expatriados» como Londres, París, Bruselas, Berlín, Niza, Estocolmo y Barcelona.

Por otra parte, la presidenta de la comisión especial antiterrorista en la Eurocámara, Nathalie Griesbeck, del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), dijo que sus «pensamientos están con las víctimas del terrorismo y sus familias» y agradeció «el trabajo hecho por las organizaciones no gubernamentales, que es esencial y ejemplar».

Hoy, 22 de marzo de 2018, también se cumple un año del atentado de Londres en el que un terrorista arrolló con un vehículo a varias personas que iban por el puente de Westminster, que causó la muerte de cinco de ellas, y acuchilló mortalmente a uno de los policías que custodiaba la entrada al Parlamento británico.

El comisario europeo de Seguridad, Julian King, tuvo un recuerdo para las víctimas de los ataques de las capitales belga y británica en la apertura de la conferencia «Dos años después de los atentados de Bruselas. El desafío de la radicalización yihadista en Europa y más allá».

El encuentro, al que también asistió el expresidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy, y el ministro de Exteriores belga, Didier Reynders, repasó los retos presentes y futuros de la lucha contra la radicalización.

«Los recientes ataques son llevados a cabo por ciudadanos europeos, nacidos y criados en nuestros pueblos y ciudades, quienes nunca han estado en una guerra y quienes, probablemente, se radicalizaron en sus casas. Para que estos ataques no vuelvan a suceder, necesitamos prevenir», consideró King.

En opinión del comisario, hay que hacer más cosas que «poner barreras alrededor de los edificios», hay que «evitar» la radicalización de «aquellos individuos que corren el riesgo de radicalizarse».

Para el comisario, no se puede obviar ni un segundo más el papel de internet como principal medio de propaganda terrorista y de «celebración de la violencia» y, por eso, espera que las plataformas online «tomen medidas serias para quitar toda esta propaganda».

El 1 de marzo la Comisión Europea presentó unas recomendaciones que abogan por intensificar la presión para la retirada de contenidos ilegales en internet, en particular los de carácter terrorista, pero manteniendo el enfoque actual, basado en la voluntariedad.

Dos años después de los atentados de Bruselas, Bélgica se afana en cicatrizar las heridas de la tragedia, mientras se intentan esclarecer los pormenores de aquellos ataques yihadistas.

Tras más de medio millar de registros, la Policía belga aún no ha hallado cuatro fusiles kalashnikovs, cargadores, dos granadas y explosivos con los que posaban varios de los terroristas en fotografías encontradas en uno de sus ordenadores incautados.

Las autoridades dan por desmantelada aquella célula terrorista que se gestó en el barrio bruselense de Molenbeek y cuyos miembros intentaron atentar en agosto de 2015 contra un tren que viajaba de Amsterdam a París, asesinaron a 130 personas en la capital francesa en noviembre de 2015 y sembraron el terror en Bélgica en marzo de 2016. 

Redacción Bruselas (edición: Desirée García)