El cannabis medicinal se queda fuera de la agenda política inmediata de la UE

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Una bandera de la UE con hojas amarillas de cannabis en lugar de estrellas, en una imagen de archivo. [EFE-EPA]

Bruselas (EA.com).- La Unión Europea (UE) no tiene intención de abordar a corto plazo el tema de las actuales barreras normativas para el uso del cannabis con fines medicinales, según han confirmado la presidencia del Consejo de la UE y la Comisión Europea al portal europeo EURACTIV.com

Contactada recientemente por esa web europea, una fuente diplomática comunitaria aseguró que aunque el cannabis con fines terapéuticos es un tema importante, por el momento no está previsto acelerar el trabajo en ese expediente concreto durante la presidencia semestral alemana del Consejo de la UE, que acaba a fines del próximo mes de diciembre

Las expectativas de que la UE abordara el asunto del cannabis medicinal eran elevadas antes del comienzo de la presidencia germana del bloque, ya que Alemania es, en estos momentos, el mercado europeo más desarrollado para los derivados del cannabis con fines terapéuticos.

Después de aprobar una reforma de la ley nacional sobre drogas en 2017, Alemania allanó el camino para que otros países de la UE desarrollaran políticas que permitieran a los pacientes tener un acceso más fácil a la marihuana medicinal.

La República Checa, Italia, Malta, los Países Bajos y el Reino Unido (antes del brexit) son algunos de los Estados miembros que han establecido un plan de acceso específico a los preparados de cannabis para el tratamiento de una amplia gama de patologías.

Antes de que se modificara la legislación, sólo se prescribía cannabis medicinal a 1.000 pacientes en Alemania. En 2018, después de que se aprobara la nueva norma, los médicos prescribieron aproximadamente 142.000 recetas exclusivamente de marihuana terapéutica.

En 2017, el gobierno alemán también creó un nuevo organismo dentro de la Agencia Alemana de Medicamentos (BfArM) encargado de regular la naciente industria nacional y de emitir licencias para la importación de cannabis medicinal.

Según los expertos, el modelo alemán está considerado un referente normativo de calidad en toda la UE, y un futuro modelo a seguir respecto a la eliminación de los obstáculos legales a la libre circulación de productos de cannabis medicinal en toda Europa.

En una entrevista reciente con EURACTIV.com, Sita Schubert, secretaria general de la Asociación Europea de Cannabis Medicinal (EUMCA), sugirió que la UE se inspire en el enfoque normativo alemán sobre el cannabis medicinal.

Por todo ello, la presidencia semestral germana parecía una buena oportunidad para lanzar un debate de cara a obtener un marco normativo homogéneo en toda la UE sobre la marihuana medicinal, teniendo en cuenta, además, que los temas sanitarios figuraban entre las principales prioridades de la presidencia semestral germana.

No obstante, ante la grave situación de la pandemia, era previsible que Berlín centrara sus principales esfuerzos en la crisis del COVID-19, y en la creación de un verdadero “Espacio Europeo de Datos Sanitarios”.

No figura en la agenda de la Comisión

En febrero de 2019, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que pedía a la Comisión Europea y a las autoridades nacionales de la UE que proporcionaran una definición jurídica del cannabis medicinal.

En una entrevista con EURACTIV.com, la eurodiputada maltesa Miriam Dalli abogó por un sólido marco regulador en la UE sobre el cannabis medicinal, y citó el caso de su país como pionero en el establecimiento de normas y reglamentos claros en materia de cannabis medicinal.

En abril de 2018, Malta promulgó una “ley de producción de cannabis con fines medicinales y de investigación”, la cual estableció un marco normativo que permite a las entidades comerciales cultivar, importar, procesar y producir cannabis destinado a fines medicinales y de investigación en un entorno controlado y supervisado.

Sin embargo, la Comisión Europea no tiene por ahora previsto poner en marcha una iniciativa legislativa específica sobre el cannabis medicinal, según informó al portal europeo una fuente de la UE. El ejecutivo de Bruselas considera que los medicamentos a base de cannabis deben incluirse en el mismo marco regulatorio que cualquier otro producto medicinal, según la fuente.

Por lo tanto, sólo debe ser autorizado después de una amplia evaluación de los datos que respalden la calidad, la eficacia y la seguridad del producto.

El cannabis medicinal en la UE

No obstante, algunos productos medicinales a base de cannabis ya están autorizados en la UE. Algunos pacientes de países comunitarios también pueden obtener cannabis medicinal con una receta médica individual.

Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), en los últimos 20 años ha aumentado notablemente el interés de los pacientes por los cannabinoides para tratar diversas patologías.

Entre ellas figuran el dolor crónico y el cáncer, la depresión, los trastornos de ansiedad, las perturbaciones del sueño y los trastornos neurológicos.

La marihuana también se utiliza para tratar el glaucoma, al tiempo que algunos pacientes con la enfermedad de Parkinson experimentan una disminución de los temblores, aunque son necesarios más ensayos clínicos.

Una comisión específica en la Agencia Europea de Medicamentos (AEM) estudia este tipo de sustancias basadas en el cannabis que se utilizan con fines medicinales para intentar alcanzar un consenso general sobre terminología y definiciones.

Eso podría ser un avance de cara al futuro sobre el asunto del cannabis medicinal en Europa.

Los productos medicinales con licencia obtienen la certificación de Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) de la Unión Europea, un conjunto de normas que todos los fabricantes de fármacos deben cumplir.

La EMA coordina las inspecciones para verificar el cumplimiento de las normas en relación con la calidad de los fármacos y si son apropiados para el uso previsto.

Antes de comercializarse, todo el cannabis medicinal que se vende en Europa debe producirse y probarse con arreglo a las prácticas correctas de fabricación europeas, junto con la certificación de las prácticas adecuadas de distribución para el almacenamiento y la distribución.