El mundo roza los tres millones de casos de coronavirus y R.Unido supera a España en fallecidos

Un ciclista pasea por Londres el 29 de abril de 2020. EFE/EPA/ANDY RAIN

Redacción Internacional (EuroEFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este miércoles 2,99 millones de casos de la COVID-19 en todo el planeta, mientras que la cifra de fallecidos por esta enfermedad se aproxima a los 205.000.

El número de muertes registradas en las últimas veinticuatro horas es de 2.500, el dato más bajo en treinta días, lo que confirma la tendencia descendente de los fallecimientos diarios, si bien la gráfica de nuevos contagios por jornada se mantiene estable.

Europa sigue siendo la región más afectada con 1,38 millones de casos, seguida de América (1,21 millones), Oriente Medio (175.000) y Asia Oriental y Pacífico (146.000).

El Reino Unido superó este miércoles a España y se convirtió en el segundo país más afectado en términos de fallecidos por el coronavirus en Europa, después de Italia, donde la nota positiva la pone la tendencia a la baja de las cifras de nuevos contagios.

 

El número de muertos por la COVID-19 en el Reino Unido se elevó este miércoles a 26.097, frente a los 21.678 contabilizados hasta ayer, después de que el Gobierno haya comenzado a incluir datos de fallecidos en residencias y domicilios de Inglaterra, lo que convierte a este país en el tercero del mundo en defunciones por el coronavirus, tras Estados Unidos e Italia.

Con ese cambio metodológico, el Reino Unido supera en número de muertos a España (24.275) y se sitúa en tercera posición en cuanto a fallecidos por el coronavirus, por detrás de Estados Unidos (58.529) e Italia (27.682), si bien existen diferencias entre las formas de abordar las estadísticas entre países.

El ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, detalló que las muertes que entran ahora en los registros corresponden a casos ocurridos entre el 2 de marzo y el 28 de abril, por lo que no responden a un «incremento repentino» de la mortalidad.

Las nuevas cifras contabilizan a personas que dieron positivo a un test de la COVID-19, pero no incluyen a quienes fallecieron sin someterse a una prueba diagnóstica, aunque un médico se refiriera al nuevo coronavirus como posible causa de la defunción en el certificado oficial.

Si se incluyeran también esos decesos no confirmados, el Ejecutivo estima que se sumarían en torno a unas 3.600 víctimas mortales adicionales hasta el 17 de abril.

Hasta ayer, las cifras que actualizaba diariamente el Ejecutivo solo tenían en cuenta a los fallecidos en hospitales tras dar positivo en un test, un dato que este miércoles avanzó en 765, hasta 22.443.

Críticas y llamadas a la unidad en España

En España el Gobierno volvió a pedir este miércoles la unidad de todas las administraciones y fuerzas políticas frente a la crisis causada por el coronavirus, pero la oposición -con los conservadores a la cabeza- respondió con duras críticas contra su gestión y el proyecto de reanudación paulatina de las actividades socioeconómicas.

Ese plan para devolver al país a la normalidad se desarrollará en cuatro fases, entre mayo y previsiblemente finales de junio, y supondrá la reapertura progresiva y limitada de comercios, hostelería y actividades culturales, deportivas, religiosas y educativas, entre otras.

La evolución de la epidemia en conjunto sigue siendo «muy favorable», afirmó el portavoz del Ministerio de Sanidad, el doctor Fernando Simón, a pesar de un nuevo repunte -atribuido a datos atrasados- de casos confirmados y fallecimientos diarios por coronavirus, con 2.144 contagios y 325 muertes conocidos este miércoles.

El total de infectados asciende a 212.917, según las pruebas PCR, y las defunciones superan las 24.000.

Los curados en una sola jornada fueron 6.399, casi el triple que un día antes y el número más alto desde el inicio de la crisis sanitaria, con lo que suman 108.947 los pacientes recuperados de la enfermedad.

España se encuentra en estado de alarma desde el 14 de marzo, decretado por el Ejecutivo, que dirige el socialista Pedro Sánchez, para contener la epidemia con medidas estrictas de confinamiento de la población, salvo unas pocas excepciones, y prohibición temporal de actividades sociales, de ocio y comerciales, lo que ha causado ya cientos de miles de desempleados.

Previsiblemente, Sánchez pedirá al Parlamento una cuarta prórroga del estado de alarma (la actual termina el 9 de mayo) para afianzar la «desescalada» o transición hacia la nueva situación a medida que se controla la epidemia.

Pero ahora no es seguro que el conservador Partido Popular (PP), el principal de la oposición, lo respalde como anteriormente.

Siguen bajando los contagios en Italia

El número de contagios y de muertes por coronavirus sigue bajando en Italia, donde se vive menos presión en los hospitales, a cinco días del inicio de la reapertura del país, cuyo ritmo dependerá de la evolución de la pandemia.

La curva de los contagios sigue a la baja: desde el inicio de la crisis, el 21 de febrero, Italia ha registrado 203.591 casos de infección, 2.086 más en las últimas 24 horas, según los datos publicados este miércoles por Protección Civil.

Se trata de una cifra en línea con los últimos días y que traza una tendencia a la baja de la pandemia. Entre los infectados registrados han muerto 27.682 personas, 323 en el último día, el número más bajo en lo que va de semana.

Las personas actualmente enfermas también son menos; suman 104.657, 548 menos que el martes, mientras que desde el inicio de la emergencia se han curado ya 71.252 personas.

Además se siguen descongestionando los hospitales al tener menos ingresados; actualmente son algo más de 19.000 y cerca de 1.800 en cuidados intensivos, un tercio de ellos en Lombardía (norte), la región más afectada por la pandemia.

 

Con estos datos, Italia se prepara ya para su apertura gradual a partir del próximo 4 de mayo, cuando se reanudará la actividad en los sectores de la manufactura y de la construcción.

La población seguirá confinada aunque podrá salir para visitar a sus familiares o hacer deporte, mientras que antes solo era posible por estrictos motivos de salud, de trabajo y eventuales urgencias.

A partir del 18 de mayo se reabrirán museos, bibliotecas y comercio minorista, y el 1 de junio será el turno de los bares, restaurantes y peluquerías.

No obstante, distintas regiones italianas han expresados sus dudas ante estos planes de reapertura.

Francia pone la desescalada en manos de los alcaldes

Mientras, el Gobierno francés inició este miércoles las discusiones con los representantes locales y delegados territoriales para coordinar las medidas de la desescalada, a partir del 11 de mayo, cuando la vuelta a las aulas y los diagnósticos de contagiados por el coronavirus quedarán directamente en sus manos.

Dentro del cauteloso plan de salida del confinamiento, anunciado este martes por el primer ministro de Francia, Édouard Philippe, es precisamente el regreso a las clases lo que más incertidumbre despierta.

Según una encuesta del centro OpinionWay para el diario «Les Échos» publicada este miércoles, los franceses se muestran divididos ante la idea de reabrir las escuelas, lo que solo aprueba un 49 % de la población.

El porcentaje de respaldo social es mucho mayor en lo que respecta a otras disposiciones del plan, aprobado por la mayoría de diputados, como el mantenimiento del teletrabajo (93 %), la obligación de llevar mascarilla en el transporte público (82 %) o la prohibición de celebrar ceremonias religiosas hasta el 2 de junio (80 %).

Francia sumó este martes 367 fallecimientos por coronavirus, hasta un total de 23.660 desde el inicio de la epidemia.

Han sido hospitalizadas cerca de 90.000 personas, de las que 27.484 siguen ingresadas.

Por otro lado, la Comisión Europea (CE) dio luz verde para que el Estado francés proporcione una garantía de préstamo de 5.000 millones de euros a la empresa automovilística gala Renault para hacer frente a las consecuencias de la pandemia.

«Esta garantía crediticia francesa de 5.000 millones de euros ayudará a Renault a obtener la liquidez que necesita urgentemente debido al brote de coronavirus. Renault es un importante fabricante de coches europeo que da empleo directo a más de 73.000 trabajadores en Europa», dijo en un comunicado la vicepresidenta de la Comisión a cargo de Competencia, Margrethe Vestager.

El Ejecutivo comunitario ha aprobado la ayuda por considerar que es «necesaria, apropiada y proporcionada para remediar el grave impacto sobre la economía de un Estado miembro», en línea con la legislación comunitaria y el marco temporal de ayudas de Estado puesto en marcha por la pandemia para facilitar que los países apoyen a sus empresas.

Portugal presentará este jueves su plan de reapertura

Portugal ultima su plan de desescalada, que será anunciado este jueves, con la sensación de haber hecho los deberes tras registrar menos de 1.000 fallecimientos desde que estalló la pandemia, aunque las asociaciones médicas alertan sobre una mortalidad disparada en otros enfermos.

En la víspera de conocerse el ansiado plan de reapertura, que se aplicará a partir del 2 de mayo (cuando concluye el estado de emergencia), Portugal suma 973 fallecidos y 24.505 contagiados por coronavirus, un aumento del 0,8 % con respecto al día anterior.

Con la curva bajo control, se afronta con optimismo el inicio de esa «nueva normalidad» que el primer ministro, António Costa, lleva anunciado varias semanas, y que se prevé que se aplique primero al pequeño comercio, en un momento en que la confianza del consumidor portugués sufre su mayor caída histórica: hasta doce puntos menos en un mes.

A falta de que se pulan detalles, se da por seguro que serán las tiendas de barrio las que abran puertas el lunes -incluidas peluquerías-, en tanto que los colegios lo harán a mitad de mes solo para alumnos de bachillerato y finalmente, el 1 de junio, volverán a funcionar las guarderías.

El Gobierno ha explicado que se vigilará que estos establecimientos reúnan condiciones de seguridad, aunque es aún incierto si se exigirá que todas dispongan de suficientes guantes y mascarillas, además de gel, no sólo para trabajadores sino para clientes.

Alemania, ante la «peor recesión» de su historia

Alemania afronta la «peor recesión» de su historia, con una caída prevista de su producto interior bruto (PIB) del 6,3 %, por el impacto de la pandemia del coronavirus aunque prevé, según anunció su Gobierno este miércoles, una fuerte recuperación en 2021.

A la pronunciada caída de la economía en este año le seguirá, o al menos así lo esperan las autoridades alemanas, un fuerte rebote con un crecimiento del PIB del 5,2 %, siempre que la pandemia pase a ser un fenómeno «controlable».

El Gobierno alemán anunció estos datos como parte de sus previsiones económicas de primavera, más sombrías que las que difundieron hace unos días los principales institutos económicos del país, aunque el ministro de Economía, Peter Altmaier, defendió la cautela desde la que parte el Ejecutivo.

Y eso porque todavía se desconoce con precisión cómo evolucionará la propagación del coronavirus y, por lo tanto, el golpe que sufrirá la economía de la primera potencia europea, con un músculo exportador mayor que el del resto de los países de la Unión Europea (UE).

Las previsiones del Gobierno alemán incluyen una dramática caída de las exportaciones, del 11,6 % en este año, además de un retroceso de la demanda interna de parte de los hogares cifrado en el 7,4 %.

Pero Berlín confía en que las exportaciones experimenten una rápida recuperación, hasta el punto de que crecerán un 7,6 % en 2021, y que el consumo de los hogares se restablezca hasta subir un 6,5 % el próximo año.

Crece el tráfico en internet y se desploma el transporte aéreo

Entre las cifras conocidas este miércoles, destaca que el confinamiento de la población para frenar la pandemia se ha traducido en un incremento del 60 % del tráfico en internet en los países desarrollados, donde sus 1.300 millones de habitantes cada vez trabajan más desde casa y consumen más contenidos digitales.

Así lo indica un estudio publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que detalla que, pese al incremento «sin precedentes», las redes están soportando la demanda y emite algunas recomendaciones para evitar su colapso.

En el caso de las videoconferencias, el incremento del tráfico ha sido del 120 % desde el inicio de la crisis del coronavirus, según el estudio.

El estudio recoge que Facebook incrementó su tráfico un 100 % en llamadas de voz y el 50 % en mensajes de texto a través de WhatsApp, mientras que en algunos países, como Italia, las llamadas grupales se multiplicaron por diez.

La OCDE recuerda que algunos proveedores de contenidos, como Netflix, Akamai y YouTube, acordaron reducir la calidad de transmisión en horas punta en Europa para no saturar la red y otros cambiaron la configuración predeterminada de alta definición a definición estándar a nivel mundial.

Por contra, la demanda global de pasajeros cayó un 52,9 % interanual en el mes de marzo, a consecuencia de las restricciones al trafico aéreo que los gobiernos de todo el planeta ordenaron para frenar la pandemia, informó la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Se trata del mayor desplome en la historia reciente del sector, y supone un regreso a los niveles de demanda del año 2006 aunque las flotas y tripulaciones dupliquen la capacidad de hace 14 años, subrayó la asociación que reúne a casi 300 líneas aéreas de todo el planeta.

Marzo fue «un mes desastroso para la aviación, en el que las aerolíneas sintieron progresivamente el impacto de los cierres de fronteras y las restricciones a la movilidad, también en el mercado doméstico», señaló el director general de la IATA, Alexandre de Juniac.

Editado por Miriam Burgués