El populista checo Babis supera una moción de censura

El populista checo Babis supera una moción de censura

Praga (EuroEFE).-  El primer ministro checo, el magnate populista Andrej Babis, superó en la madrugada de este jueves la segunda moción de censura desde que accediera al poder hace un año, en medio de una ola de protestas ciudadanas a causa de la sospecha de fraude con ayudas comunitarias por parte del empresario. 

La moción fue presentada por cuatro partidos de la oposición, que sin embargo solo lograron el apoyo de 85 de los 200 parlamentarios en la Cámara de Praga, lejos de la mayoría necesaria de 101, informó radio Praga esta mañana en su página web. 

Otros 85 diputados votaron en contra de la moción, mientras que los 30 restantes se abstuvieron o no estaban en la sala. 

Babis contó con el apoyo de su Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) y de sus socios gubernamentales del Partido Socialdemócrata CSSD, así como del Partido Comunista, que había anunciado ya de antemano su abstención. 

La Comisión Europea investiga si con el salto a la política Babis ha beneficiado a sus empresas con ayudas comunitarias. 

“No lo entiendo. Intentan desestabilizar el país y trabajan contra los intereses de todos los ciudadanos”, dijo Babis durante la sesión parlamentaria que duró unas 17 horas. 

El domingo pasado, más de 250.000 personas se manifestaron en Praga para demandar la dimisión de Babis y de su Gobierno en minoría, en la que fue la mayor protesta desde las movilizaciones ciudadanas que provocaron la caída de la dictadura comunista en 1989. 

Un populista que resiste a la presión ciudadana que pide su dimisión

La mayor ola de protestas ciudadanas en la República Checa desde la caída del comunismo hace tres décadas no ha logrado su objetivo, a saber, la dimisión del primer ministro, el magnate populista Andrej Babis, acusado de fraude, “pero sí está cambiando el dinamismo social del país”. 

Así lo explica a Efe en Praga Jiri Pehe, uno de los politólogos checos más reputados y exconsejero de Vaclav Havel, el primer presidente del país tras la época comunista, un día después de que la capital checa haya sido escenario de la manifestación más multitudinaria desde 1989, con 250.000 participantes. 

“Es un movimiento de gente joven, el despertar de la generación de ‘milenials’ que no quieren ser gobernados un día más por políticos poscomunistas corruptos”, comenta Pehe. 

El analista estima que las protestas “no van a hacer caer al Gobierno (de Babis, de 64 años), pero sí que están cambiando el dinamismo social en el país”. 

No obstante, no se descarta por completo que las cosas puedan cambiar, es decir, que la presión de la calle termine por pasar factura, algún día, al primer ministro, un antiguo miembro del Partido Comunista acusado de conflicto de intereses y fraude. 

Gobierna en minoría al frente de una coalición formada por su populista Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) y la fuerza socialdemócrata CSSD, tolerada por el Partido Comunista. 

Pero “muchas personas no quieren que un comunista de carrera y colaborador secreto de la policía política sea primer ministro”, sintetiza Pehe el sentir de la joven generación. 

El jefe de Gobierno, un empresario agroindustrial y uno de los hombres más ricos del país, se ha beneficiado, según el experto, de una generación poscomunista, hoy ya mayor, dispuesta a cerrar los ojos a ciertos problemas a cambio de un relativo bienestar económico. 

Así las cosas, el de los jubilados es uno de los grupos más beneficiados por el aumento de las pensiones, el abaratamiento de los transportes públicos y el uso gratuito de instalaciones públicas, como piscinas, decretado para los mayores. 

Por otro lado, Babis sabe aprovechar a su favor el control que tiene de varios medios, pues es propietario de dos de las más importantes cabeceras de la prensa checa, los diarios “Mlada Fronta Dnes” y “Lidové Noviny”, además de la emisora Radio Impuls y la cadena televisiva Ocko. 

Pero ante la tenacidad de las protestas ciudadanas, algunos observadores se preguntan hasta cuándo los socialdemócratas seguirán apoyando al primer ministro. 

De momento, este sigue siendo el líder político más popular del país, algo que quedó plasmado en el éxito electoral de su partido en los comicios al Parlamento Europeo de mayo pasado y se espera que el próximo miércoles superará la moción de censura de la oposición en su contra. 

La sesión de reprobación tiene pocas posibilidades de prosperar, ya que la coalición cuenta con el apoyo el ultraderechista SDP y el Partido Comunista KSCM. 

Auditores de la Comisión Europea aseguran que como empresario se ha beneficiado de forma fraudulenta de fondos europeos, pero Babis rechaza esa alegación como “un ataque a la República Checa”. 

Las manifestaciones que piden su cese y el de su ministra de Justicia, Marie Benesova, a la que acusan de querer obstaculizar investigaciones contra el Ejecutivo, se suceden desde hace semanas y han ido en aumento en cuanto al numero de participantes. 

 

 

 

Por Gustavo Monge (edición: Catalina Guerrero)