El TJUE falla contra farmacéuticas que querían retrasar la venta de un genérico antidepresivo

Medicamentos en venta en una farmacia. JORGE MUÑIZ/EFE/archivo

Bruselas (EuroEFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) desestimó este jueves los recursos presentados por varias farmacéuticas implicadas en un cártel que pretendía retrasar la comercialización del genérico del antidepresivo citalopram.

El TJUE rechazó todos los recursos presentados contra una sentencia del Tribunal General de Justicia (primera instancia europea) por la farmacéutica danesa Lundbeck, que desarrolló y patentó un medicamento antidepresivo que contenía la sustancia activa denominada citalopram, y distintos fabricantes de versiones genéricas de esa sustancia.

A partir de finales de la década de los años setenta del siglo pasado, la empresa farmacéutica danesa Lundbeck desarrolló y patentó un medicamento antidepresivo que contenía la sustancia activa denominada citalopram.

Para evitar que cuando expiró la patente sobre esta molécula, los fabricantes de versiones genéricas entraran en el mercado, Lundbeck llegó a acuerdos con empresas dedicadas a la producción o venta de este tipo de medicamentos.

La empresa danesa adquirió las existencias de productos genéricos de esas farmacéuticas y les pagó importantes cantidades para evitar que entraran en el mercado.

La Comisión Europea (CE) fue informada de esos acuerdos en octubre de 2003 por la autoridad danesa de la competencia y de los consumidores.

Tras dos investigaciones, la CE consideró que Lundbeck y los fabricantes de genéricos implicados eran competidores potenciales y que los acuerdos entre ellos constituían restricciones de la competencia.

Las cantidades pagadas por Lundbeck para impedir que estos productores entraran en el mercado del citalopram se correspondían más o menos con los beneficios que estos habrían podido obtener si hubieran entrado en el mercado, según concluyó la Comisión.

Por ello, el Ejecutivo comunitario impuso a la firma danesa una multa de 93,7 millones de euros y a los fabricantes de genéricos otra de 52,2 millones.

Los recursos presentados por las empresas ante el Tribunal General de Justicia contra la decisión de la CE fueron rechazados en 2016.A continuación, las farmacéuticas recurrieron ante el TJUE.

Mediante sus sentencias de hoy, el Tribunal de Justicia de la UE desestimó todos los recursos de casación.

Por un lado, avaló que cuando se celebraron los acuerdos, Lundbeck y los fabricantes de genéricos eran potenciales competidores.

Por otro, dejó claro que la existencia de una patente sobre el procedimiento de fabricación de un principio activo que ha pasado a ser de dominio público no puede, como tal, considerarse una barrera insuperable.

También consideró que no hubo error de Derecho al concluir que los acuerdos controvertidos eran restricciones de la competencia.

Editado por Virginia Hebrero