Es posible que el coronavirus circulara por Francia ya en diciembre y el riesgo de volver al confinamiento es «muy real», según la OMS

Varias marcas en el suelo delimitan las medidas de seguridad interpersonal recomendada en la estación del Este de París (Francia). EFE/Ian Langsdon

Ginebra/Madrid/Londres/Roma/Berlín/Moscú (EuroEFE).- Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideraron este miércoles posible que el coronavirus causante de la COVID-19 circulara ya por Francia en diciembre, como afirmó un estudio médico esta semana, aunque subrayaron que hay que seguir estudiando estos casos prematuros para llegar a conclusiones.

«Necesitaremos mas información y tendremos que ver cuál es el historial clínico, pero podría haber habido algún caso en Francia en esa fecha tan temprana», admitió en una rueda de prensa la jefa del Departamento de Enfermedades Emergentes de la OMS, María Van Kerkhove.

Las dudas sobre el verdadero avance de la enfermedad a finales de 2019 han crecido en los últimos días a raíz del posible positivo de un paciente al que se le tomaron muestras el 27 de diciembre en el hospital Jean Verdier, a las afueras de París, cuatro días antes de que China comunicara a la OMS la existencia del nuevo coronavirus.

Otros estudios en Estados Unidos apuntan también a pacientes con posible COVID-19 en ese país a finales del pasado año, pese a que el primer caso fuera de China hasta ahora confirmado era del 13 de enero en Tailandia.

Van Kerkhove afirmó que de momento es mejor no hacer excesivas especulaciones, aunque subrayó que «se cree que el primer caso en Wuhan pudo ser el 1 de diciembre, así que entra dentro de lo posible que alguien desde allí viajara a otro lugar» y transmitiera el coronavirus.

 

El hombre de París al que se le ha detectado a posteriori el coronavirus no había viajado por esas fechas, estuvo enfermo durante quince días y se cree que contagió a sus dos hijos, pero no a su mujer.

Se sospecha que la esposa pudo ser un paciente asintomático, ser el origen del contagio en la familia y haber contraído el virus en la pescadería de un supermercado en el que trabaja, donde había clientela de origen chino.

Curiosamente, los primeros casos detectados en la ciudad china de Wuhan también tuvieron relación con un recinto en el que se vendían pescados y otros alimentos, el mercado Huanan, que fue cerrado a principios de enero tras detectarse la proliferación de contagios en vendedores y clientes.

Por otro lado, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió de que «el riesgo de volver al confinamiento es muy real» en los países que actualmente están aliviando sus medidas de distanciamiento social si no se lleva a cabo una adecuada gestión de la desescalada.

El riesgo existe «sobre todo si los países no consiguen gestionar con sumo cuidado la transición y no lo hacen utilizando un enfoque por fases», advirtió Tedros tras anunciar que se han superado los 3,5 millones de casos de COVID-19 en el mundo mientras las muertes rozan la barrera de las 250.000.

La OMS insiste en que durante la fase de desconfinamiento debe garantizarse que los contagios están controlados, que el sistema sanitario puede afrontar la transición, que está minimizado el riesgo de rebrotes y que se han tomado medidas preventivas en escuelas y lugares de trabajo.

España prorroga el confinamiento hasta el 24 de mayo

Mientras, el Gobierno español consiguió este miércoles la autorización del Congreso para seguir hasta el 24 de mayo con las restricciones de la movilidad impuestas hace casi dos meses a causa del coronavirus y gestionar así el progresivo regreso a la normalidad, aunque la pandemia aún golpea con fuerza al país.

Según los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, en las últimas 24 horas hubo un repunte de fallecidos y después de tres días se superaron los 200 (244), con lo que ya suman 25.857 muertes, mientras disminuyen más de la mitad los casos confirmados (685), que ya suman 220.325.

Pero mientras las cifras de la pandemia no paran de subir, aunque con menor intensidad, los políticos españoles se enfrascaron en un bronco debate sobre la gestión que el Gobierno, presidido por el socialista Pedro Sánchez, había hecho de la crisis del coronavirus, sobre todo por parte del conservador Partido Popular (PP).

El portavoz de Sanidad para la pandemia, el epidemiólogo Fernando Simón, destacó que sigue siendo clara la «tendencia descendente» de la curva del coronavirus en España, pero advirtió de que «hay que ser prudentes» con las normas para salir a la calle y las medidas de precaución porque un paso atrás sería «terrible», ya que los sanitarios «no podrán aguantar otra situación semejante».

El personal sanitario es un foco destacado de la pandemia en España, por la cantidad de profesionales contagiados -30.660 casos notificados-, según un estudio publicado por el Instituto de Salud Carlos III, referente español en epidemiología.

Fuerte repunte de fallecidos en Italia

En Italia se produjo este miércoles un fuerte repunte en los fallecimientos con coronavirus, con 369 las últimas 24 horas, hasta los 29.684, después de que los últimos días se registraran en torno a 200 muertos diarios.

El crecimiento de contagios sigue contenido, con 1.444 casos más desde el martes, hasta los 214.457, según los datos ofrecidos por Protección Civil, y de ellos ya se han curado 93.245, desde ayer 8.014, un número récord.

Unas 3.000 de esas altas corresponden a Lombardía -la región más afectada por la pandemia- y sus autoridades han explicado que se han contabilizado casos de días anteriores.

También se registra una gran disminución de positivos actuales, 6.939 menos desde ayer, y ahora son 91.528. De estos, el 81 % se encuentra en sus casas, sin síntomas o con síntomas leves.

El presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana, ha escrito una carta al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en la que expone una serie de propuestas cuyo objetivo es evitar las aglomeraciones en el transporte público local.

En la misiva Fontana sugiere que se cambie el horario de entrada en oficinas y que se garanticen controles efectivos para la entrada a los transportes públicos y el distanciamiento mínimo entre personas.

La región también insiste en la necesidad de ayudar a las familias con niños en edad escolar y que las empresas que puedan hacerlo sigan optando por el teletrabajo para prevenir nuevos contagios.

Italia comenzó el pasado 4 de mayo su desconfinamiento gradual con un plan diseñado por el Gobierno que ha sido criticado por la oposición y por algunos miembros del propio Ejecutivo por considerarlo demasiado estricto.

El inicio del desconfinamiento en el Reino Unido ya tiene fecha

Mientras, el Reino Unido podría empezar el próximo lunes a relajar gradualmente algunas de las actuales restricciones para frenar la pandemia, según adelantó este miércoles su primer ministro, Boris Johnson, pese a cifrarse el número de muertos por COVID-19 en 30.076 personas.

El líder del Ejecutivo conservador compareció por primera vez ante el Parlamento tras su regreso al trabajo -recuperado del coronavirus- y después del nacimiento de su primer hijo en común con su pareja sentimental, Carrie Symmonds, y el sexto para el político.

Además, protagonizó el primer cara a cara en los Comunes con el nuevo líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, en la sesión semanal de preguntas al primer ministro.

Su intervención llega en un momento en que el total de fallecidos en el país tras haber dado positivo en un test ascendió a 30.076, tras confirmarse 649 nuevos muertos por la enfermedad, según datos divulgados por el Gobierno.

El Reino Unido, que ha detectado 6.111 nuevos contagios en las últimas 24 horas, sigue siendo el país más afectado de Europa por el coronavirus, de acuerdo con el registro oficial de fallecidos.

Si bien el Ejecutivo deberá revisar este jueves, por ley, las actuales medidas en vigor, Johnson explicó que esperará hasta el fin de semana para anunciar a la nación sus proyectos en este sentido, ya que así dispondrá de datos actualizados.

Con relación a este punto, el político advirtió de que sería «un desastre económico» suavizar el confinamiento de una manera que pudiera disparar un repunte en los casos de infectados por el virus.

Por su parte, un inquisitivo Starmer reprochó al Ejecutivo su «lentitud» a la hora de haber adoptado, en primer lugar, las medidas de confinamiento, así como en otros asuntos clave, como el suministro de equipos de protección personal a sanitarios o el número de test de coronavirus realizados cada día.

Alemania prolonga el distanciamiento social hasta el 5 de junio

Por otro lado, la canciller alemana, Angela Merkel, y los líderes de los estados federados anunciaron este miércoles el alivio de algunas restricciones y el prolongamiento de la norma general del distanciamiento social hasta el 5 de junio dentro de la lucha contra la pandemia.

Además, dejaron una especie de «red de seguridad» en la medida en que los estados federados se comprometieron a introducir nuevas medidas restrictivas en aquellas circunscripciones en las que haya más de 50 nuevas infecciones por cada 100.000 habitantes.

Merkel, a ese respecto, señaló que un caso así sólo se da actualmente en una circunscripción alemana.

Las relajaciones son posibles, según Merkel, gracias a que se ha logrado detener la progresión de la pandemia, como muestran las cifras. La reducción continuada del contagio permite seguir «la cadena», apuntó, y con ello «analizar paso a paso» su evolución.

«Hemos logrado el objetivo de detener la expansión del virus y de no saturar nuestro sistema hospitalario», dijo la canciller, amparada en las cifras del Instituto Robert Koch (RKI), competente en la materia en el país.

Según Merkel, «aunque se ha superado la primera fase de la pandemia, todavía estamos al comienzo y tendremos una larga confrontación con el virus».

En ese sentido, el primer ministro bávaro, Markus Söder, dijo que mientras no haya una vacuna ni medicamentos contra el COVID-19, el virus seguirá representando un peligro.

Las cifras de este miércoles del RKI sitúan el cómputo de contagios en 164.807 en Alemania -un aumento de 947 respecto al día anterior- y el de víctimas mortales en 6.996 -165 más en las últimas 24 horas-. El número de pacientes recuperados es de 137.000.

Rusia prepara una desescalada en tres fases

Y en Rusia se prepara un plan de desescalada gradual en tres fases que dependerán en gran medida de las decisiones que tomen los gobernadores de las 85 regiones y que se ha presentado al presidente, Vladímir Putin, cuando el país aún no ha alcanzado la meseta de la COVID-19.

«No hay ninguna necesidad de apresurarse. Incluso el error más pequeño tiene sus costes: la seguridad, la vida y la salud de nuestra gente y por ello la responsabilidad de cada decisión tomada por el Gobierno y los jefes de las regiones es extremadamente alta», dijo Putin en una reunión telemática con miembros del Ejecutivo y expertos sanitarios.

A día de hoy Rusia cuenta con 165.929 casos de coronavirus y 1.537 fallecidos tras registrar por cuarta jornada consecutiva un aumento por encima de 10.000 casos, con lo cual se acerca ya en el número de infectados a Alemania.

El incremento es estable pero es una cifra que aún no permite hablar de la ansiada meseta, ya que para ello el patrón de la infección debe permanecer estable durante una semana, según dijo a TASS el director del Centro Nacional de Investigación para la Epidemiología y Microbiología, Alexander Gunzburg.

El ministro ruso de Sanidad, Mijaíl Murashko, dijo que aproximadamente 80.000 personas se encuentran hospitalizadas, incluidas 1.133 conectadas a respiradores.

La jefa sanitaria, Anna Popova, presentó a Putin el plan de desescalada de tres fases, pero advirtió que para poder comenzar a aplicarlo debe mantenerse la tendencia positiva hasta que acaben las fiestas de mayo y por tanto el periodo de vacaciones obligatorias retribuidas decretadas por el presidente hasta el día 11, inclusive.

Editado por Miriam Burgués