España e Italia paralizadas, los franceses votan y Alemania cerrará fronteras por el coronavirus

EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

Redacción Internacional (EuroEFE).- España, Italia y Francia amanecieron este domingo paralizadas por las severas medidas de emergencia a causa del coronavirus, con la excepción política de que el Gobierno galo decidió mantener la celebración de las elecciones municipales, mientras el caos se adueñó de los aeropuertos estadounidenses .

El presidente francés, Emmanuel Macron, justificó su decisión al valorar que no suponen un riesgo suplementario, en medio de críticas tras haber cerrado bares, restaurantes, discotecas, cines o tiendas que no sean de comestibles.

Pero la participación en las elecciones municipales fue la más baja de la historia, pues según las estimaciones no superará el 50 %, y el ministro de Economía, Bruno Le Maire, compareció ante los medios para descartar que el país tenga riesgos de penuria de productos básicos.

Estado de alarma en España

España, con 47 millones de habitantes, entró en una situación sin precedentes, con los ciudadanos enclaustrados en sus hogares a causa del estado de alarma anunciado el sábado. Las autoridades han ordenado el cierre de los lugares de ocio para frenar al coronavirus en un país apegado a las relaciones sociales y las celebraciones bulliciosas.

El número de fallecidos por coronavirus asciende ya a 288 y los casos conocidos, que no dejan de aumentar, se acercan a los 8.000, casi la mitad de ellos en la región de Madrid.

Para contener el contagio, el Gobierno decretó el estado de emergencia durante al menos 15 días desde hoy, con medidas drásticas que limitan los desplazamientos de la población a lo imprescindible: comprar alimentos o medicamentos, trabajar, acudir a centros sanitarios o viajar por causa de fuerza mayor.

Las competiciones deportivas y las fiestas religiosas de Semana Santa han sido canceladas, al igual que festividades célebres como las Fallas de Valencia (este) y la Feria de Abril de Sevilla (sur), e infinidad de edificios y espacios públicos y privados están cerrados.

El incumplimiento de las medidas del estado de alarma puede acarrear multas de hasta 60.000 euros por conductas que pongan en riesgo la salud de la población y penas de entre tres meses de cárcel por un delito de desobediencia y de 4 años por atentado a la autoridad, según las leyes.

 

 

Italia suma 368 muertos en un solo día

En Italia, el país europeo más afectado, los fallecidos con el coronavirus alcanzaron los 1.809, tras registrar 368 muertes en solo 24 horas, según Protección Civil. El número de enfermos es de 20.603 personas y los curados son 2.335.

Mientras, el Gobierno italiano busca urgentemente mascarillas y otros dispositivos para la protección del personal sanitario que combate la pandemia de coronavirus.

La CONSIP, el ente que dota a la Administración Pública, informó de que ya se han contratado más de 30 millones de mascarillas, 7 millones de guantes y 13 millones de batas, así como 3.800 respiradores pulmonares, y otra de las mayores preocupaciones es la escasez de plazas de cuidados intensivos.

Por otro lado, el Gobierno italiano ultima un decreto con ayudas millonarias a familias y empresas afectadas por la emergencia del coronavirus, así como grandes inversiones en favor del Sistema Sanitario Nacional.

El ministro de Economía, Roberto Gualtieri, aseguró que éstas son «horas decisivas para el decreto para la protección de la sanidad, de las familias, del empleo y de las empresas».

El decreto deberá ser aprobado por el Consejo de Ministros en las próximas horas, si bien aún no ha sido convocado, aunque se espera desde el pasado viernes.

Durante la semana, el ministro Gualtieri dijo que sería ese día cuando se reuniría el Consejo de Ministros y estimó que el paquete de medidas tendría un coste aproximado de 12.000 millones de euros, aunque se cree que la cifra puede ser superior.

Para ello, el Gobierno ha aprobado una partida de hasta 25.000 millones de euros y ha pedido la flexibilidad presupuestaria a la Comisión Europea (CE) en estos momentos de auténtica «emergencia».

Elecciones en Francia con una abstención récord

En Francia los colegios electorales cerraron este domingo sus puertas en la primera vuelta de las elecciones municipales con la que se prevé como la participación más baja de la historia en estos comicios, realizados en plena crisis del coronavirus, que no superará el 50 %.

Las primeras proyecciones de voto difundidas por las televisiones francesas indican que la participación rondará el 45 %, muy por debajo del 63,55 % registrado en 2014 y que hasta ahora marcaba el nivel más alto de la abstención en una primera vuelta de las locales.

Nada más cerrar las urnas, comenzaron los llamamientos públicos a cancelar la segunda vuelta, prevista para dentro de una semana, por la emergencia sanitaria causada por la epidemia del coronavirus, que ya ha contagiado a 5.400 personas y ha causado 120 muertes, según las últimas cifras oficiales.

Tanto el partido conservador Los Republicanos, el principal de la oposición parlamentaria, como los socialistas, la izquierda radical o los verdes reclamaron, con mayor o menor contundencia, la anulación de la segunda vuelta, lo que arroja muchas dudas sobre si los resultados de esta noche seguirán siendo válidos.

El ministro de Sanidad, Olivier Véran, adelantó en la televisión pública «France 2» que el comité científico que asesora al Gobierno sobre la epidemia del COVID-19 será consultado sobre la conveniencia de mantener la segunda ronda.

Cierre de fronteras en Alemania y Grecia

Alemania contabilizaba nueve fallecidos y 3.795 casos positivos confirmados hasta el sábado. El Gobierno anunció este domingo el cierre de fronteras con la reintroducción de controles a partir del lunes con Francia, Austria, Suiza, Luxemburgo y Dinamarca.

La medida, que entrará en vigor a partir de las 08.00 horas (07.00 GMT) del lunes, fue consensuada con la canciller, Angela Merkel; el vicecanciller y ministro de Finanzas, Olaf Scholz; y los jefes de Gobierno de los estados federados afectados -Baviera, Baden-Württenberg, Renania-Palatinado, Sarre y Schleswig-Holstein-.

Las restricciones incluirán mayores controles en la frontera y la posibilidad de denegar la entrada en Alemania. No se verán afectados por esta medida el tráfico de mercancías y las personas que viven y trabajan a caballo entre dos países.

Los ciudadanos alemanes que quieran regresar al país podrán hacerlo y en caso de ser sospechosos de contagio se tomarán las medidas pertinentes en colaboración con las autoridades sanitarias.

Las personas que no tengan razones de peso para moverse ya no podrán entrar ni salir del país.

Grecia, por su parte, cerró este domingo sus fronteras con Albania y Macedonia del Norte, suspendió los vuelos con España y prohibió la entrada de cruceros y veleros a sus puertos para prevenir la propagación del coronavirus en el país.

Estas drásticas medidas fueron anunciadas tras una reunión del gabinete de Gobierno liderada por el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis.

Los enlaces terrestres, marítimos y aéreos con Albania y Macedonia del Norte permanecerán cerrados excepto para el transporte de mercancias y el regreso de ciudadanos griegos o residentes en Grecia.

El Gobierno no ha concretado durante cuanto tiempo se mantendrán estas medidas para aislarse del exterior.

Bruselas anuncia un sistema para controlar exportación de mascarillas

Mientras, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, anunció este domingo un mecanismo, por el cual los Estados miembros de la Unión Europea (UE) deberán dar su visto bueno para que el material médico de protección, como las mascarillas, pueda exportarse a países no pertenecientes al club comunitario.

«Debemos mantener en Europa el material de protección que necesitamos. Por eso hoy hemos adoptado un sistema de autorización de exportaciones para estos equipamientos», declaró en un vídeo publicado en Twitter la política alemana, en referencia a las mascarillas, los guantes y los trajes de protección médica.

 

Explicó que, mediante ese mecanismo, las exportaciones de esos productos fuera de la UE deberán ser autorizadas por los Gobiernos de los Estados miembros.

«Esto es necesario porque necesitamos esos equipamientos para nuestros sistemas de salud», constató.

En cualquier caso, Von der Leyen instó a que esos materiales se compartan entre los diferentes países de la Unión Europea, después de que Francia o Alemania introdujeran restricciones a la exportación de productos como mascarillas a otros socios comunitarios, como Italia, especialmente afectada por la pandemia del coronavirus.

«Debemos compartir estos equipamientos en la UE. Las prohibiciones nacionales de venta a otros Estados miembros de la Unión Europea son nefastas. Ningún país puede producir solo todo lo que necesita», argumentó, y añadió que aunque hoy es Italia el país más necesitado de esos productos, «en algunas semanas» pueden ser otros socios dentro del club comunitario.

El comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, ya dio la bienvenida este domingo a que Francia y Alemania hayan aceptado levantar las restricciones para exportar material sanitario y de protección como las mascarillas a otros Estados miembros.

Caos en los aeropuertos estadounidenses

En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha dado negativo en una prueba de coronavirus y sigue «libre de síntomas», mientras se propone prohibir a partir del lunes la entrada de extranjeros provenientes del Reino Unido e Irlanda.

Así serán ya 28 los países europeos sujetos a restricciones estadounidenses por temores a la propagación del coronavirus, que en EEUU ha provocado 50 muertes y más de 2.400 casos de contagio.

Mientras, la obligación de someter a los pasajeros procedentes de Europa a controles ha creado el caos en los aeropuertos de EEUU, con horas de espera y hacinamiento de los pasajeros.

Editado por Miriam Burgués