España estabiliza la pandemia, Alemania afloja un poco las restricciones y Dinamarca inicia la normalización

EFE/EPA/Philip Davali

Redacción Internacional (EuroEFE).- España se mantiene en fase de estabilización de la epidemia de coronavirus y el Gobierno estudia cuándo y cómo sería el fin del confinamiento drástico de su población, mientras Dinamarca ha iniciado este miércoles la normalización con la reapertura de guarderías y escuelas, y Alemania ha optado por aflojar un poco las restricciones.

Las muertes diarias en España bajaron a 523 ese miércoles, frente a las 567 del martes, pero los nuevos casos rompieron la racha bajista y aumentaron en torno a 5.000, algo que no ocurría desde hacía una semana, según los datos del Ministerio de Sanidad.

Una parte de la subida se debe al mayor número de infectados asintomáticos detectados y el incremento continuará debido a que cada vez se hacen más pruebas de detección del virus.

El número total de fallecidos llegó a 18.579 y el ritmo diario de muertes descendió al 2,89 %, el más bajo hasta ahora.

Los contagios crecieron al 2,95 %, frente al mínimo del 1,79 % del martes, hasta alcanzar 177.633 casos confirmados (27.538 son profesionales sanitarios). Por el contario, 70.853 personas se curaron, casi el 40 % del total.

La reducción de la transmisibilidad del virus permitirá relajar algunas de las medidas estrictas de limitación de movilidad de la población impuestas hace un mes por el Gobierno y a las que atribuyó el descenso de la curva de contagios.

El debate gira sobre cuestiones como permitir a los niños salir a la calle, el uso recomendado u obligatorio de mascarillas en lugares públicos, un desconfinamiento por regiones o general, por edades o grupos de riesgo y reapertura progresiva de actividades y establecimientos ahora cerrados.

El Ejecutivo, que dirige el socialista Pedro Sánchez, estudia varias posibilidades y medidas, que se aplicarían paulatinamente, y que se están analizando con las autoridades regionales.

En la enseñanza, la reanudación de las clases presenciales (suspendidas desde el 16 de marzo) dependerá de criterios sanitarios, dijo la ministra de Educación, Isabel Celaá.

 

En Italia siguen bajando lentamente las muertes, los pacientes hospitalizados y los ingresados en cuidados intensivos, y la región septentrional de Lombardía (la más afectada por la pandemia) pedirá al Gobierno que permita la apertura de las actividades productivas a partir del 4 de mayo.

El país, el más golpeado en Europa por el virus junto a España, desarrolla una posible vacuna que probará en humanos a finales de abril para que, si tiene éxito, «se pueda distribuir a nivel mundial ya en 2021».

«Hemos finalizado las pruebas en laboratorio y ahora probaremos en más de 500 personas sanas, voluntarias, de edades entre los 18 y los 55 años”, ha explicado en una entrevista con Efe el director general de la empresa italiana Irbm, Matteo Liguori.

Las pruebas en humanos se realizarán a partir de este mes en Reino Unido, en colaboración con el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford.

Alemania reanudará gradualmente la normalidad

Mientras tanto, Alemania ha optado por aflojar algo las restricciones impuestas por el coronavirus y reanudar gradualmente la normalidad en la vida pública, pero desde la visión cautelosa de que la anhelada contención de la COVID-19 es aún frágil.

Las medidas de distanciamiento social persistirán al menos hasta el 3 de mayo, anunció la canciller Angela Merkel, tras su reunión con los líderes de los «Länder». Ello implica mantener, como norma general, la distancia interpersonal de un mínimo 1,5 metros, evitar viajes privados o visitas familiares, así como dejar cerrados bares, restaurantes, hoteles, templos y todo aquello que implique o facilite el contacto.

«Hemos logrado un éxito, pero aún es parcial y frágil», afirmó Merkel, en alusión a «factores positivos», como la ralentización de los contagios y el alto número de pacientes recuperados. No es el momento, sin embargo, de levantar restricciones, pese a que «implican cambios en la forma de vida y sacrificios».

Habrá una reapertura gradual de la vida escolar y también de la actividad comercial. Pero debe ser «prudente», defendió tanto Merkel como el jefe del Gobierno de Baviera, Markus Söder, el «Land» con mayor número de contagios de Alemania y donde más duras han sido las restricciones impuestas al ciudadano.

La reanudación de la vida escolar empezará en algunos estados federados el 4 de mayo y los primeros en volver a clase serán los alumnos de los últimos cursos de primaria o secundaria.

Dinamarca reabre guarderías y escuelas

Con muchas limitaciones y de forma escalonada, Dinamarca comenzó este miércoles la reapertura de guarderías y escuelas para alumnos de hasta quinto grado, dentro de una primera fase de levantamiento de las restricciones decretadas hace un mes contra la pandemia.

El descenso progresivo en el número de nuevos contagios y de fallecimientos en las últimas dos semanas llevaron a la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, a anunciar antes de Semana Santa una reapertura «controlada» y «prudente» que empezaría con guarderías y escuelas, lo que hace de DInamarca el primer país de la Unión Europea (UE) que da ese paso de los que decidieron clausurarlas.

Dinamarca, que tiene una población de 5,7 millones de habitantes, ha registrado 6.876 casos y 309 muertos por la COVID-19, según las últimas cifras oficiales.

Para evitar que la situación vuelva a empeorar de forma significativa con una multiplicación de los contagios, las autoridades han impuesto una serie de restricciones.

Los niños, pedagogos y profesores deberán lavarse las manos como mínimo cada dos horas, y se desinfectarán dos veces al día juguetes y puntos de contacto como grifos, inodoros, mesas, pomos y barandillas.

Para evitar aglomeraciones muchas escuelas han fijado horarios de entrega escalonados de los niños a las puertas de los centros. Los alumnos serán divididos en grupos pequeños manteniendo la distancia de seguridad y la actividad se desarrollará en el exterior tanto tiempo como sea posible.

Por su parte, Bélgica prorrogará hasta el próximo 3 de mayo el confinamiento para frenar la propagación del coronavirus y comenzará a suavizar esas medidas a lo largo del mes, anunció este miércoles la primera ministra del país, Sophie Wilmès, tras una reunión del Consejo Nacional de Seguridad.

El anuncio no pilló a nadie por sorpresa, después de que los expertos que pasan revista diariamente a la evolución de la epidemia advirtieran el martes de que, pese a la caída de las hospitalizaciones y los contagios, todavía no se han logrado los objetivos para empezar a suavizar el confinamiento.

Presiones al Gobierno británico

En el Reino Unido el Gobierno afronta presiones para detallar su plan para el levantamiento gradual de las restricciones contra el coronavirus, mientras persisten las críticas por su desatención a las residencias de ancianos y la falta de tests y equipamiento protector en el sector sanitario.

En ausencia del primer ministro, Boris Johnson, que sigue convaleciente de la COVID-19, el Ejecutivo se dispone a anunciar el jueves una prórroga de las restricciones aplicadas el pasado 26 de marzo, sobre la base de que aún no se ha superado el pico de la pandemia.

 

Pero el líder de la oposición laborista, Keir Starmer, insistió este miércoles en que, aunque se mantengan las medidas preventivas, el Gobierno debe revelar «los criterios que empleará» para decidir su eliminación progresiva, en pro de la «transparencia» y para mantener la moral de la población.

El ministerio de Sanidad informó de que el número de muertes por el virus en hospitales británicos se eleva a 12.868 tras sumar otras 761 en 24 horas, si bien la cifra total de decesos es muy superior, ya que no están incluidos los ocurridos en residencias, hospicios o domicilios.

En una rueda de prensa, el titular de esta cartera, Matt Hancock, advirtió de que el confinamiento social para impedir la propagación del virus no se relajará «hasta que sea seguro hacerlo».

Francia superó este miércoles las 17.000 muertes por coronavirus, con 17.167 fallecimientos, pero, por primera vez desde el inicio de la pandemia en el país, bajó la presión en los hospitales.

En total siguen hospitalizadas 31.779 personas, pero el balance entre los ingresos y las altas fue negativo por primera vez desde el 1 de marzo, con 513 personas menos.

El director general de Sanidad, Jérôme Salomon, indicó en su rueda de prensa diaria sobre la evolución de la situación que hay que tomar esas cifras con prudencia, porque el número de ingresos se mantiene alto, con 2.415 nuevos en el último día.

Más de dos millones de contagiados en todo el mundo

Los casos confirmados de COVID-19 en todo el mundo superaron este miércoles los dos millones, según los datos proporcionados por la Universidad estadounidense Johns Hopkins, que también reportó un total de 128.071 fallecidos en todo el planeta.

El informe de la universidad señala que se han detectado 2.000.984 casos de COVID-19 en todo el mundo, una cifra que se alcanza solo 12 días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmara que se había superado la barrera del millón.

De acuerdo con el recuento realizado por el centro universitario, Estados Unidos es el país más afectado con 609.696 contagios y 26.059 fallecidos.

Le siguen España, con 177.633 con infectados y 18.579 muertos, e Italia, con 162.488 contagios y 21.067 decesos.

Además de estos tres países, hay otras dos naciones que superan la barrera de los 100.000 casos: Alemania, donde hay 132.321 infectados y 3.502 fallecidos, y Francia, que suma un total de 131.362 contagios y 15.729 muertos.

El número de casos globales de COVID-19 confirmados por la OMS asciende a 1,914.916 millones, tras registrarse 71.500 nuevos contagios en las últimas 24 horas

El número de muertes asciende a 123.010, con un incremento diario de 5.389, similar al de la víspera, lo que apunta a que continúa la tendencia a una disminución de los decesos.

Europa se mantiene como la región más afectada, con más de 977.000 contagios, seguida de América, con más de 673.000, mientras que África, la zona por ahora con menos casos, ya tiene 11.367 infectados.

La OMS afronta la suspensión de los fondos estadounidenses

La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de interrumpir todas las contribuciones de su país a la OMS genera una presión adicional sobre esta entidad, que confía en que otras naciones que se han mostrado menos generosas hasta ahora puedan cubrir el hueco financiero que se ha creado.

«Estamos revisando el impacto de esta retirada en nuestras actividades y trabajaremos con nuestros socios para cubrir cualquier brecha financiera que enfrentemos y asegurar que nuestro trabajo continuará sin interrupciones», dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El responsable evitó entrar en polémicas y no respondió directamente a las graves acusaciones que Trump lanzó contra la organización que dirige y que van desde mala gestión de la crisis hasta encubrimiento de China y desatino a la hora de no apoyar las prohibiciones de viajes desde el país donde comenzó la pandemia.

«Una de las decisiones más peligrosas de la OMS fue su desastrosa oposición a las restricciones de viajes. Se opusieron a lo que hicimos, pero felizmente yo no estaba convencido y suspendí los viajes desde China, salvando muchas vidas… miles y miles de personas hubiesen muerto», ha dicho Trump, quien al inicio del brote pandémico minimizó la gravedad del coronavirus.

Estados Unidos aporta entre 400 y 500 millones de dólares anuales a la OMS, entre sus contribuciones obligatorias y voluntarias. Con estas últimas financia actividades en áreas de salud y países específicos, de acuerdo a sus prioridades.

El alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, lamentó este miércoles que Trump haya ordenado suspender los fondos que su Gobierno aporta a la OMS.

«No hay razón que justifique esta decisión en un momento en que sus esfuerzos (de la OMS) son más necesarios que nunca para ayudar a contener y mitigar la pandemia de coronavirus», dijo el jefe de la diplomacia europea en Twitter.

Borrell añadió que la unión de fuerzas es el único modo en que se podrá superar una crisis «que no conoce fronteras».

En la misma línea, el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, señaló que «retirarse de esta lucha global es dejar a todo el mundo atrás» y destacó que la OMS en uno de los principales socios internacionales del bloque comunitario a la hora de «salvar vidas».

«Es crucial que trabajemos juntos a escala global para salvar vidas, especialmente a los más vulnerables y con mayor riesgo», dijo también en Twitter.

Editado por Miriam Burgués