Italia y Reino Unido, cara y cruz de la pandemia, mientras se plantea prolongar la restricción del acceso a la UE

EFE/EPA/ANDY RAIN

Redacción Internacional (EuroEFE).- El Reino Unido ve horrorizado que en dos jornadas se ha acelerado el incremento diario de muertes por coronavirus, al constatar este miércoles casi mil fallecimientos en 24 horas, mientras Italia aprecia, por el contrario, una mejora paulatina de la situación.

Desde principios de año, más de 1.350.000 personas han contraído el coronavirus y casi 80.000 han muerto en el mundo, según las últimas cifras facilitadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los 938 nuevos decesos en hospitales por la COVID-19 comunicados este miércoles suponen un récord en el Reino Unido, donde los fallecidos alcanzan ya los 7.097 en un país que vive dos jornadas especialmente negras pues, tras informarse el lunes de 439 defunciones, la cifra se elevó ayer hasta 786 y hoy a casi mil muertes.

Mientras, los casos confirmados avanzaron en veinticuatro horas en 5.492, hasta situarse en 60.733, según el Ministerio de Salud.

Entre los enfermos está el propio primer ministro británico, Boris Johnson, quien sigue en cuidados intensivos en un hospital de Londres, responde al tratamiento de COVID-19 y su estado mejora.

En contraste, en Italia se mantiene la tendencia de los últimos días de reducción de fallecimientos al día (542 más en las últimas veinticuatro horas, hasta un total de 17.669), al igual que de contagios y hospitalizados.

Desde la detección del virus el 20 de febrero, los casos totales en Italia son 139.422 (3.836 más en un día) y en la actualidad hay más de 95.000 enfermos y casi 26.500 curados.

Aunque se alerta de que no se debe bajar la guardia, la mejora de la situación lleva al Gobierno italiano a estudiar cuándo y cómo pasar a la «fase 2», la vuelta gradual y muy lenta a la vida normal tras el confinamiento de varias semanas.

España mantiene el repunte pese a respuesta «heroica»

En España se mantiene el repunte de casos y muertes por coronavirus, con 757 fallecidos y 6.180 nuevos contagios en las últimas veinticuatro horas, hasta un total de 14.500 muertes y 146.690 casos (la segunda mayor cifra de positivos en el mundo tras Estados Unidos).

Aunque estas son las cifras del miércoles, el Gobierno intenta determinar el número exacto de muertes ante la posibilidad de que sean muchas más, al contabilizarse de manera oficial los decesos por coronavirus confirmados y quedar fuera de las estadísticas los fallecidos, en sus domicilios o residencias de ancianos, a quienes no se han realizado pruebas.

Y ello pese a que el responsable del grupo de epidemias y emergencias sanitarias de la OMS, Bruce Aylward, quien encabezó la misión de esa agencia que visitó España para analizar la lucha contra la COVID-19, asegura que la respuesta del país a la pandemia ha sido «heroica».

España, indica, ha logrado que el tiempo de duplicación de casos aumentara de dos días a principios de marzo a ocho en la actualidad, lo que «mueve a la esperanza» y hace pensar en que la epidemia «se ha frenado efectivamente».

 

En Francia se han ha registrado 10.869 muertes por coronavirus. De ellas, 7.632 se han producido en hospitales, 541 más en las últimas 24 horas, y otras 3.237 en residencias de ancianos y centros de dependencia, aunque esa última cifra no pudo ser actualizada este miércoles por un problema técnico.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ofrecerá el próximo lunes un discurso a la nación en el que detallará la prolongación del confinamiento, iniciado el pasado 17 de marzo y que estaba previsto hasta el momento hasta el 15 de abril.

Fuentes del Elíseo confirmaron este miércoles que el confinamiento en el país será prolongado, pero no facilitaron los nuevos plazos.

El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, criticó este miércoles la propuesta de dos médicos franceses de probar en África una vacuna contra la COVID-19, una idea que tachó de «inaceptable», y advirtió de los requisitos éticos que deben seguir los protocolos médicos.

«La idea de que África pueda ser un lugar de prueba o un laboratorio para probar una vacuna para el resto del mundo es obviamente inaceptable. Creo que los que lo dijeron ya han clarificado sus comentarios», señaló Borrell en una rueda de prensa tras una reunión de ministros europeos de Desarrollo celebrada por videoconferencia.

Borrell se refirió a los comentarios que este miércoles hicieron en la televisión francesa LCI los doctores Jean-Paul Mira, del Hospital Cochin de París, y Camille Locht, del Instituto nacional Francés de sanidad e Investigación Médica (Inserm).

«Si puedo ser provocador, ¿no deberíamos estar haciendo este estudio en África, donde no hay máscaras, ni tratamientos, ni reanimación? Un poco como se hace en otros lugares para algunos estudios sobre el sida. En las prostitutas, intentamos cosas porque sabemos que están muy expuestas y que no se protegen a sí mismas «, planteó Mira.

Advertencias contra relajar el distanciamiento social

Por otro lado, el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) alertó este miércoles de que eliminar ahora las medidas de distanciamiento social decretadas en Europa por la pandemia de COVID-19 es «demasiado prematuro», atendiendo a la evidencia disponible.

Este organismo de la UE con sede en Estocolmo cree que los países deberían asegurarse antes de relajar las restricciones de que hayan aumentado los test a la población y los sistemas de vigilancia para monitorizar las estrategias de levantamiento y evaluar así las consecuencias epidemiológicas.

El ECDC resalta que, a pesar de la bajada en el número de casos y muertes comunicada en los últimos días por varios países, estas tendencias deberían ser interpretadas «con precaución», ya que no hay ninguna indicación de que se haya alcanzado el pico de la pandemia.

«Las estimaciones actuales sugieren que ningún país está cerca de alcanzar el umbral de protección de la población necesario, lo que significa que es previsible una transmisión sostenida del virus si las medidas son levantadas demasiado rápido», indica en un comunicado.

En la misma línea, la Comisión Europea (CE) propuso este miércoles prolongar la restricción del acceso a la UE hasta el próximo 15 de mayo para prevenir una mayor expansión del coronavirus, una medida a la que tienen que dar luz verde los Estados miembros y los asociados del espacio Schengen.

 

«La experiencia de los Estados miembros y otros países expuestos a la pandemia muestra que las medidas aplicadas para combatir la propagación del virus requieren más de 30 días para ser efectivas», subraya la Comisión en un comunicado, en el que pide un «enfoque coordinado» para la prolongación de las restricciones.

Según el órgano comunitario, «la acción en las fronteras exteriores solo puede ser efectiva si la implementan todos los Estados de la UE y Schengen con la misma fecha de finalización y de manera uniforme».

La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, había propuesto el pasado 16 de marzo la restricción del acceso a los países de la UE desde el exterior durante 30 días para contener la expansión del coronavirus.

Sí se permite la entrada en territorio comunitario de ciudadanos de la UE, residentes de larga duración que regresen a casa, personal sanitario o trabajadores transfronterizos, entre otros casos.

La CE también lanzó este miércoles una guía de actuación dirigida a los Estados miembros para prevenir la escasez de medicamentos y garantizar el abastecimiento de los centros sanitarios, que incluye la propuesta de retrasar la fecha de caducidad de algunos medicamentos esenciales cuando sea posible.

En la guía, destinada a «promover el uso óptimo de los medicamentos en los hospitales», la CE propone considerar «la posibilidad de extender las fechas de vencimiento de los medicamentos» de los compuestos cerca de caducar o ya caducados que los hospitales tengan en sus farmacias, algo que se debe solicitar a las autoridades relevantes.

 

Investigación sin descanso

Y mientras el virus avanza, el mundo de la investigación busca sin descanso hacer frente a la COVID-19.

Así, un equipo de físicos e ingenieros del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) ha desarrollado un prototipo de respirador artificial basado en los sistemas utilizados para regular el flujo de gas para los detectores de partículas y que se usaría con pacientes que presentan formas severas, pero no críticas, de la enfermedad o que están en fase de recuperación.

Además, el CERN va a producir una tonelada de desinfectante de manos.

Pero la polémica no está ausente en estos momentos, después de que el hasta ahora presidente del Consejo Científico del Consejo Europeo de Investigación (ERC, en sus siglas en inglés), Mauro Ferrari, abandonara el cargo argumentando el rechazo a su plan de crear un programa científico a gran escala para combatir la pandemia de coronavirus.

Por el contrario, el ERC aseguró que la salida de Ferrari responde a una solicitud unánime del organismo para su dimisión y afeó al italiano su falta de compromiso.

Editado por Miriam Burgués