La UE estudia un puente aéreo humanitario mientras Europa concentra la mitad de los contagios del planeta

Varios sanitarios hacen test de detección de coronavirus en el hospital de campaña de Aranda de Duero (España) el 22 de abril de 2020. EFE/Paco Santamaria

Redacción Internacional (EuroEFE).- Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) abordaron este miércoles la posibilidad de crear un puente aéreo humanitario para entregar equipos relacionados con la lucha contra el coronavirus a los países más necesitados y contribuir al movimiento del personal humanitario.

«La Comisión Europea, a través de las herramientas relacionadas con nuestras actividades humanitarias, puede proporcionar esta forma de ayudar a luchar contra el virus», indicó el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, en una rueda de prensa al término de una videoconferencia de los ministros.

Estos hablaron de cómo implementar con rapidez la decisión de dedicar 20.000 millones de euros de los fondos asignados a terceros países para que puedan hacer frente a la COVID-19, pero también de la posibilidad de establecer ese puente aéreo, en el que, según Borrell, Francia sería el primero en participar.

Europa, con 1,21 millones de infecciones, sigue concentrando la mitad de los contagios en el planeta, seguida de América, con 925.000 casos y que podría superar el millón de afectados antes del final de esta semana.

Sin embargo, en número de fallecidos, Europa, con más de 106.000 muertos, supera con mucho los más de 42.000 fallecimientos del continente americano.

Estados Unidos, España, Italia, Alemania, el Reino Unido y Francia se mantienen, por este orden, como los países más afectados en número de casos.

De los seis países, España, Italia, Alemania y Francia muestran en sus gráficos curvas descendentes en número de infecciones desde principios de mes, aunque con algunos repuntes en determinadas jornadas.

El Reino Unido y EEUU, que podrían haber alcanzado sus picos a mediados de abril, aún no muestran claras tendencias descendentes.

España saldrá de la cuarentena lenta y gradualmente

España abandonará la cuarentena adoptada hace casi seis semanas para contener la epidemia a partir de la segunda mitad de mayo y de una manera «lenta y gradual», según las últimas previsiones del Gobierno, que quiere evitar dar «pasos en falso».

Las muertes por coronavirus en las últimas 24 horas se mantuvieron estables, con 435, mientras que los contagios diarios aumentaron hasta los 4.211 (desde los 3.968 de ayer), según los últimos datos oficiales, lo que hace pensar al Ejecutivo en una «desescalada» flexible de esas restricciones, si la epidemia sigue decreciendo.

«Vamos a dar pasos hacia adelante y hacia atrás en función de cómo se comporte la pandemia», dijo este miércoles el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados, donde se aprobó la extensión de la cuarentena hasta el próximo 9 de mayo.

La ampliación salió adelante pese a las críticas de algunos de los grupos políticos, en especial el conservador Partido Popular, el principal de la oposición, que consideran que la gestión que el Gobierno está haciendo de la crisis está cargada de «errores» e «improvisaciones».

Antes de la votación, Sánchez resumió ante el resto de los grupos parlamentarios el modo en que aplicará esta tercera prórroga del estado de alarma decretado el pasado 14 de marzo, que incluye medias como el confinamiento de la mayor parte de la población para evitar la expansión del COVID-19.

El jefe del Gobierno habló de «un escenario prudentemente optimista», aunque señaló que hay que ser «extremadamente cautelosos en esta fase».

«Las reglas del confinamiento variarán para ajustarse a los nuevos escenarios. La desescalada será lenta y gradual», avanzó.

La «prudencia» a la hora de tomar decisiones en esta crisis es lo que llevó al Gobierno a rectificar en apenas seis horas sobre su decisión de permitir, en un principio, que los menores de 14 años acompañen, a partir del 27 de abril, a sus progenitores a hacer recados, para después autorizarles a dar pequeños paseos acompañados.

Italia registra un nuevo repunte en los contagios

Mientras, Italia ha registrado este miércoles un nuevo repunte en el número de contagios por coronavirus, 3.370 casos más en 24 horas, la peor cifra desde el pasado 18 de abril, y los fallecidos han superado los 25.000, tras contabilizar 437 muertes más.

Protección Civil comunicó que 107.699 personas están enfermas con COVID-19 actualmente. En las últimas 24 horas se ha reducido el número de positivos en diez personas, un dato inferior a los 528 del martes y los 20 del lunes.

Un total de 54.543 personas ya se han curado, 2.943 en las últimas 24 horas.

El Gobierno italiano ha decretado el confinamiento nacional hasta el 3 de mayo y estudia el plan para proceder a la reapertura del país a partir del 4 de mayo.

Actualmente están permitidas las actividades productivas esenciales en el país, pero el Ejecutivo evalúa si ha de autorizar desde el próximo lunes la actividad a todas las empresas que puedan garantizar protocolos de seguridad para sus trabajadores.

La intención es favorecer la productividad lo antes posible, ya que cada semana de bloqueo pesa enormemente en el crecimiento de la economía del país, que según el Fondo Monetario Internacional sufrirá una contracción del 9,1 % este año.

Mientras, la ministra de Interior de Italia, Luciana Lamorgese, aseguró en una videoconferencia con medios internacionales que el país mantendrá sus puertos cerrados a los migrantes rescatados en el mar todo el tiempo que dure la emergencia del coronavirus.

La decisión fue tomada el pasado 8 de abril y afecta actualmente a 34 migrantes rescatados por el barco español «Aita Mari» y a más de 140 salvados por el «Alan Kurdi», de la ONG alemana Sea Eye, que se encuentran en cuarentena a bordo de las dos embarcaciones italianas, sin poder pisar tierra.

Lamorgese ha destacado que estas personas permanecerán en estos barcos hasta que se evidencie que no tienen coronavirus, y después se iniciarán los trámites para su reubicación entre varios países de Europa, en el marco del plan de redistribución de migrantes acordado por Italia, Malta, Alemania y Francia el pasado septiembre.

La ministra también se refirió a la posibilidad de que turistas internacionales viajen a Italia este verano y dijo que, si bien hacer previsiones para julio y agosto «es difícil», sí cree que el país podrá contar con este turismo tan necesario para su economía, siempre que se den unos requisitos que contengan las infecciones.

La peculiaridad belga

Con unos 549 muertos por COVID-19 por millón de habitantes, Bélgica aparece en las estadísticas como el país del mundo donde más muertes ha causado la pandemia de coronavirus en relación a su población, que ronda los 11,4 millones de personas.

En términos relativos, supera ampliamente a países como España (452), Italia (408), Francia (310) o Estados Unidos (128), cuyo presidente, Donald Trump, ha señalado las muertes belgas por COVID-19.

Pero los números belgas no se corresponden con la realidad a pie de calle de un país con un confinamiento laxo, donde los colegios están cerrados pero los ciudadanos pueden salir a hacer deporte o pasear, y donde la presión social y la crítica a la gestión política es moderada.

Hay factores matemáticos, sanitarios y políticos que ayudan a explicar esa aparente contradicción y a comprender la situación del coronavirus en Bélgica. El primero y más evidente se debe a que no cuenta las muertes por COVID-19 como la mayoría de países y, si lo hiciera, su tasa bajaría de 549 a 252 muertos por millón.

Bélgica ha reconocido un total de 6.262 decesos por COVID-19, que se dividen entre 2.881 muertes en hospitales (46 %) y 3.381 casos «sospechosos» de fallecidos en residencias de ancianos o en su domicilio sin test (54 %), que no habrían entrado en los recuentos de España o Alemania.

«La forma en que contabilizamos los decesos tiene por objetivo darnos la mejor visión del conjunto. Nuestro sistema de vigilancia, que toma en consideración la situación en las residencias de ancianos, no se aplica directamente en la mayoría de los países con los que se nos compara», sostiene el virólogo y portavoz del equipo científico belga contra el coronavirus, Emmanuel André.

No obstante, los datos crudos de fallecidos empañan la reputación internacional de Bélgica y la ministra de Sanidad, Maggie de Block, ha pedido que se elabore «un nuevo sistema» para «evitar que las cifras sean tan altas» y facilitar la comparativa con otros países.

Los países bálticos empezarán a levantar restricciones

Los tres países bálticos -Letonia, Lituania y Estonia- empezarán a levantar escalonadamente las restricciones impuestas en el marco de la lucha contra la pandemia.

La apertura se produce cuando el aumento de los contagios se ha ralentizado en los tres países y el impacto económico de las restricciones crece semana a semana.

Letonia registró 13 nuevos contagios este miércoles, hasta llegar a un total de 761, y dos nuevas muertes por COVID-19, hasta alcanzar un total de 11. En Estonia hubo siete nuevos casos para un total de 1.426 y un muerto, hasta alcanzar los 44. En Lituania el virus se detectó en 20 personas, hasta alcanzar un total de 1.370 contagios y 38 muertos.

El ministro letón de Economía, Jenis Vitenberg, dijo antes de una teleconferencia de los primeros ministros de los tres países bálticos que la economía de los tres puede contraerse un 8 por ciento este año, mientras que antes de la pandemia había un pronóstico de crecimiento del 2 por ciento.

Vitenberg dijo que el consumo de electricidad ha caído entre el 6 y el 8 por ciento, lo que apunta a una reducción de la producción industrial.

Los economistas de los bancos centrales de los tres países han advertido de que el PIB de la región puede caer duramente si la reducción de la actividad económica debido a la pandemia dura más que unos pocos meses.

Investigaciones que avanzan en Alemania y Francia

En Alemania el Instituto Paul Ehrlich (PEI), competente a nivel federal en materia de vacunas y medicamentos biomédicos, anunció este miércoles que ha autorizado el primer estudio clínico en el país para un vacuna contra el COVID-19 en un grupo reducido de voluntarios sanos.

Según precisó el PEI en un comunicado, se trata de una vacuna RNA, elaborada por la empresa biotecnológica BioNTech, que contiene información genética para la construcción de la llamada proteína de espiga del CoV-2 en forma de ácido ribonucleico (ARN).

En una comparecencia ante la prensa, el titular de Sanidad alemán, Jens Spahn, calificó de «salto cualitativo» que Alemania cuente ya -como algunos otros países, dijo- con una posible vacuna que permita realizar un estudio clínico, aunque recordó que la palabra «estudio» ya implica tener que esperar los resultados.

Por eso, subrayó la importancia de dos mensajes: por un lado, que Alemania ya está en disposición de realizar estudios clínicos en voluntarios, pero, al mismo tiempo, que «aún llevará meses, porque así funciona el desarrollo de vacunas», hasta que realmente haya una a disposición.

«Porque hay una cosa que es importante, el hecho de que la seguridad en los efectos de una vacuna de estas características es prioritaria», recordó.

En paralelo, un grupo de científicos franceses intenta comprobar si la nicotina podría tener efectos preventivos en el coronavirus tras constatar en un estudio previo en un hospital parisino que la mayoría de los afectados por la enfermedad eran no fumadores.

El nuevo estudio, en el que se ha interesado el Ministerio de Sanidad, se llevará a cabo en el hospital de la Pitié Salpétrière de la mano de su equipo de medicina interna y del neuorobiólogo Jean-Pierre Changeux, miembro de la Academia francesa de las Ciencias, según publica este miércoles esa institución.

Su pesquisa parte de una investigación previa en ese mismo hospital, que, tras detectar en otros análisis recientes que habría una baja proporción de fumadores entre los contagiados, como entre prisioneros o pacientes de centros psiquiátricos -con mayor porcentaje de fumadores que la media-, analizó a 480 pacientes con coronavirus.

«Encontramos que solo hay un 5 % de fumadores, lo que es muy bajo. En resumen, tenemos un 80 % menos de fumadores en los pacientes con COVID que en la población general del mismo sexo y edad», indicó en la emisora France Inter el internista Zahir Amoura, uno de los responsables del estudio.

Caída sin precedentes de las remesas

Por otro lado, las remesas globales enviadas por los emigrantes a sus países de origen caerán este 2020 una media del 20 % respecto al año anterior debido a los efectos económicos de la pandemia, según proyecciones del Banco Mundial publicadas este miércoles.

Por zonas geográficas, el Banco Mundial calcula que la caía de los flujos de remesas será especialmente fuerte en Europa y Asia Central (27,5 por ciento), seguidas de África Subsahariana (23,1), Asia del Sur (22,1), Oriente Medio y África del Norte (19,6), América Latina y el Caribe (19,3) y Asia Oriental y el Pacífico (13 por ciento).

En concreto, esta caída sin precedentes de las remesas se prevé del 19,7 % o, lo que es lo mismo, el volumen total mundial quedará en 445.000 millones de dólares, y no será hasta el próximo año que se producirá una leve recuperación del 5,6 %, aunque según el organismo persiste la «incertidumbre» sobre lo que pasará.

El Banco Mundial explica esa caída en gran medida por la pérdida de empleos y salarios de los trabajadores migrantes, «que tienden a ser más vulnerables durante una crisis económica en un país de acogida».

El parón económico provocado por el confinamiento, el cierre de negocios no esenciales y otras medidas para combatir el coronavirus ha derivado en una pérdida sin precedentes de empleos en todo el mundo, incluidas las economías desarrolladas y receptoras de migrantes.

Editado por Miriam Burgués