La UE hará otra conferencia de donantes en busca de una vacuna y estudia nuevos impuestos

Un investigador de la empresa donostiarra Viralgen Vector Core, especializada en la producción de vectores virales para terapia génica, trabaja en su laboratorio. EFE/Javier Etxezarreta

Redacción Internacional (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) organizará el 27 de junio otra conferencia de donantes abierta a gobiernos, empresas y ciudadanos para recaudar fondos para una vacuna universal contra la COVID-19. También se está planteando crear nuevos impuestos a nivel comunitario para financiar el Fondo de Recuperación pospandemia.

“Sabemos que solo podremos derrotarlo cuando tengamos una vacuna”, dijo este jueves en un vídeo difundido en las redes sociales la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para presentar la iniciativa, que apoyan cantantes como Lady Gaga, Shakira, Justin Biber o el actor Hugh Jackman.

La nueva campaña, denominada Global Goal: United for our future (Objetivo Global. Unidos por nuestro futuro), es la continuación del evento para recaudar fondos auspiciado por la CE el pasado 4 de mayo, que lleva recaudados ya 9.844 millones de euros, de los que 6.500 provienen de países u organizaciones de la UE, según las últimas cifras detalladas por la Comisión Europea.

“Fue sólo el principio de nuestra maratón”, dijo Von der Leyen, que no puso un objetivo de recaudación a la cita del 27 de junio pero señaló que el objetivo de lograr “una vacuna para todo el que la necesite, no sólo para aquellos países y personas que se la puedan permitir” precisará de “decenas de miles de millones de dólares”.

Por el momento han confirmado su apoyo a la iniciativa España y otros países de la UE como Alemania, Austria, Bélgica, Francia e Italia, así como socios extracomunitarios como Arabia Saudí, Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, México, Nueva Zelanda, Noruega, Reino Unido y Sudáfrica.

No se encuentra en la lista Estados Unidos, que tampoco participó en la primera iniciativa de recaudación de fondos.

“Todo el mundo puede contribuir”, tanto gobiernos como empresas o ciudadanos particulares, añadió la presidenta de la Comisión Europea, que para este nuevo impulso en la búsqueda de soluciones médicas universales cuenta con socios como la organización humanitaria Global Citizen.

Esa plataforma, que el pasado abril organizó un concierto digital solidario contra el COVID-19 con artistas como Lady Gaga, Elton John, Stevie Wonder, Paul McCartney o Coldplay que recaudó 127 millones de dólares para la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha movilizado a sus “embajadores” para este evento, explicó su fundador, Hugh Evans.

Nuevas tasas para financiar la recuperación

Por otro lado, la Comisión plantea crear nuevos impuestos a nivel comunitario que podrían recaudar entre 33.300 millones y 42.300 millones de euros al año para costear el reembolso de la deuda que se emitirá para financiar el Fondo de Recuperación pospandemia.

“Hemos venido insistiendo en que la Unión Europea necesita una base más fiable de recursos propios, especialmente ahora que tenemos que pagar lo que emitiremos para financiar este instrumento”, dijo el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, este jueves en una rueda de prensa.

Bruselas quiere empezar a devolver a partir de 2027 el principal y los intereses de la deuda que emitirá para financiar el Fondo de Recuperación de 750.000 millones anunciado el miércoles por la Comisión Europea.

 

Para costearlo plantea un impuesto digital, una ampliación de la contribución del sistema de comercio de emisiones de carbono, una tasa al carbono en frontera, un impuesto a las grandes empresas que operan en la UE o una contribución sobre el plástico no reciclable.

Bruselas aún no ha hecho el diseño concreto de las mismas y éstas deberían recibir el visto bueno de todos los Estados miembros y la Eurocámara para salir adelante. En todo caso, la mayoría de las propuestas concretas no llegarán hasta mediados del próximo marco presupuestario plurianual (2021-2027).

“En el próximo marco financiero plurianual, al menos al principio, el único nuevo recurso podría ser la tasa sobre los desechos plásticos”, dijo Dombrovskis.

Este recurso ya se había planteado en 2018, cuando la CE presentó su primera propuesta de marco financiero, y consistiría en una contribución nacional en función del volumen de plástico no reciclado, a razón de 0,8 euros por kilo.

Aunque este diseño podría cambiar, Bruselas calculó entonces que recaudaría unos 7.000 millones de euros al año.

También está sobre la mesa una posible tasa digital, que podría recaudar hasta 1.300 millones de euros anuales.

El comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, recordó este jueves que la UE está comprometida a encontrar una solución global para el diseño de este impuesto en el seno de la OCDE, pero al mismo tiempo mantiene sus planes de proponer su propia tasa si para finales de este año no hay un acuerdo internacional.

“Sería muy contraproducente avanzar una propuesta europea ahora”, dijo.

La Comisión contempla, además, una posible ampliación del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, en inglés) al sector marítimo y de la aviación, que ahora mismo no están cubiertos por el mismo. Los Estados podrían seguir quedándose con el máximo de ingresos que conservan ahora por este comercio, mientras que el excedente iría al presupuesto europeo, explica la Comisión en sus documentos.

Los ingresos podrían llegar a los 10.000 millones anuales en función de la evolución de las emisiones y el grado de ampliación.

Mientras Bruselas trabaja en los detalles de la recuperación, los países siguen levantando restricciones a medida que van conteniendo la epidemia.

El 70 % de los españoles avanza en la desescalada

El 70 % de los españoles estará el próximo lunes en la fase 2 del desconfinamiento, que permite más actividades sociales y económicas, después de que el Gobierno anunció este jueves el paso de nuevos territorios a esa etapa, lo que sin embargo no incluye a Madrid ni a Barcelona.

Ocho provincias, entre ellas las muy turísticas de Málaga, Granada, Valencia, Alicante y Castellón, y varias comarcas pasarán a la fase 2, mientras que cuatro pequeñas islas pasarán a la fase 3, anunció el ministro español de Sanidad, Salvador Illa, en rueda de prensa.

Esos territorios se unen a otras regiones y provincias que ya pasaron a la fase 2 el pasado lunes ante la evolución positiva de la epidemia.

Quedarán todavía en fase 1 las dos provincias más pobladas y ricas de España, las de Madrid y Barcelona, junto con algunas áreas de la región de Cataluña y casi toda la región de Castilla y León.

El progresivo avance de los territorios a través del sistema de fases implantado por el Gobierno español (numeradas de la 0 a la 3) se está produciendo gracias a la “muy buena evolución de los datos” de víctimas y nuevos contagios, recalcó por su parte el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón.

España alcanzó este jueves las 27.119 muertes por coronavirus, tras notificar una en las últimas 24 horas y 38 en la última semana, según el nuevo mecanismo de contabilidad del Ministerio de Sanidad.

Francia también avanza en su regreso a la normalidad

Francia avanza más rápido de lo esperado en su lucha contra la COVID-19, lo que permitirá a la mayor parte del país entrar a partir del martes en una situación que se aproxima cada vez más a la “vieja normalidad”, con la apertura de bares y restaurantes o la eliminación del veto a los desplazamientos.

“El virus sigue presente en todo el territorio, pero su velocidad de propagación está en este momento bajo control. Estamos donde esperábamos encontrarnos a final de mayo incluso un poco mejor de lo que esperábamos”, destacó el jefe de Gobierno, Édouard Philippe, en rueda de prensa.

Después de dos meses de confinamiento en Francia y tras la desescalada inicial, a partir del 11 de mayo, el Ejecutivo aplica ahora medidas más relajadas.

“La libertad será la regla y la prohibición la excepción”, dijo Philippe, que hizo especial hincapié en la responsabilidad ciudadana y en la precaución como principal medida de protección.

El país entrará el martes en dos velocidades según la presencia del virus sea más o menos fuerte. A excepción de la región parisina y los territorios ultramarinos de Guayana y Mayotte, que se quedan en alerta naranja con ciertas restricciones, toda Francia pasa a ser “zona verde”.

La medida más esperada es sin duda la reapertura de bares, cafés y restaurantes en zonas “verde”, aunque con precauciones como la obligatoriedad de llevar mascarilla, una distancia de un metro entre las mesas, grupos máximos de diez personas y la prohibición de consumir de pie.

En cambio, las zonas más afectadas, entre ellas París, solo podrán ver el martes la reapertura de terrazas y también con restricciones.

Reabren además parques y jardines a partir de este mismo fin de semana en todo el territorio y, desde el día 2 de junio, museos y monumentos, donde será obligatorio el uso de mascarillas.

 

Italia prepara la vuelta al cole con mascarilla obligatoria

Por su parte, el ministerio de Educación italiano comunicó este jueves las medidas de seguridad que les ha indicado el comité científico-técnico sobre la pandemia para poder reabrir los colegios en septiembre y que prevén distanciamiento físico de al menos un metro en las aulas y espacios comunes y mascarilla obligatoria para los mayores de seis años.

En el documento con las medidas para el regreso en septiembre del comité técnico-científico establecido por el Gobierno para la emergencia del coronavirus se prevé un espacio interpersonal de al menos un metro que deberá garantizarse en las aulas con la separación de los pupitres, pero también en los laboratorios, en la sala de conferencias, en los teatros escolares, mientras que será de dos metros para las actividades que se realicen en el gimnasio.

Además la mascarilla será obligatoria para todos los alumnos mayores de 6 años durante todo el período que se encuentren en las instalaciones de la escuela, excepto durante la actividad física, durante las comidas o cuando sean interrogados.

Los colegios y universidades se cerraron el pasado 4 de marzo antes incluso del cierre total del país por la pandemia del coronavirus y volverán a abrir sólo en septiembre y se ha garantizado al menos el aprobado para todos los alumnos a excepción de casos graves de comportamiento.

En septiembre, según el documento, los comedores se mantendrán, pero siempre garantizando la distancia a través de una reorganización de los espacios o de los tiempos, así como se estudiará el suministro eventual de la comida directamente en el aula.

Las reuniones en las áreas comunes serán limitadas y se propondrán siempre los espacios al aire libre para llevar a cabo los recreos, la educación física u otras actividades educativas programadas.

La presencia de los padres en las instalaciones de la escuela debe mantenerse al mínimo y se procederá a diferenciar los recorridos de entradas y salidas de los estudiantes y se harán turnos para salir y entrar de los centros.

El Reino Unido inicia un plan para trazar contagios

En el Reino Unido, mientras el primer ministro británico, Boris Johnson, trata de capear la crisis desatada por su asesor Dominic Cummings, que se saltó el confinamiento en el pico de la pandemia, su Gobierno puso en marcha un ambicioso programa para trazar cadenas de contagio y levantará el lunes algunas restricciones.

El país registró este jueves 377 nuevas muertes por COVID-19, hasta un total de 37.837 fallecidos desde que comenzó la pandemia, y detectó 1.887 contagios más, si bien el conservador Johnson aseguró que el descenso del ratio de infecciones y la preparación del sistema sanitario son suficientes para seguir adelante con el desconfinamiento.

A partir de la próxima semana, el Gobierno recomendará retomar tres cursos en las escuelas primarias en Inglaterra y permitirá reabrir comercios al aire libre, como tiendas de vehículos con exposición exterior.

También autorizará las reuniones de hasta seis personas que no compartan domicilio en parques públicos o jardines privados, mientras que a mitad de junio estudiará la posibilidad de abrir más comercios no esenciales.

Escocia, Irlanda del Norte y Gales se han desvinculado de la hoja de ruta del Gobierno central y no reabrirán por ahora sus escuelas, aunque también han comenzado a relajar algunas medidas de distancia social.

A partir de hoy, en Inglaterra y Escocia las autoridades sanitarias han comenzado a contactar a las personas que han dado positivo en un test de COVID-19 para detectar a otros individuos que hayan estado cerca de ellas y pedirles que se aíslen en sus domicilios por precaución.

Editado por Miriam Burgués