Los líderes europeos estudiarán en la próxima cumbre confiscar fondos rusos para reconstruir Ucrania

Los líderes europeos estudiarán en la próxima cumbre confiscar fondos rusos para reconstruir Ucrania

El Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a su llegada a una cumbre, en una imagen de archivo. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ /Archivo

Bruselas (EuroEFE).- Los líderes de la Unión Europea se comprometerán en la cumbre de la semana que viene a «explorar activamente» distintas opciones para confiscar y emplear en la reconstrucción de Ucrania los activos rusos que los Veintisiete han congelado desde que Moscú inició la guerra.

«El Consejo Europeo celebra los esfuerzos que se han hecho con vistas a prever medidas de confiscación adecuadas, incluida la exploración de opciones destinadas a utilizar activos rusos congelados para apoyar la reconstrucción de Ucrania. (…) Apoya que se exploren activamente más opciones», recoge el borrador de la cumbre extraordinaria que se celebrará en Bruselas el 30 y 31 de marzo.

La Comisión Europea está trabajando en una medida para permitir que los países europeos puedan confiscar los activos y los bienes rusos que ya han congelado a los oligarcas rusos cercanos al Kremlin en el marco de las sanciones contra Rusia.

La propuesta, que previsiblemente se presentará el próximo miércoles consistirá según explicó el comisario de Justicia, Didier Reynders, en considerar como un delito el simple hecho de intentar eludir las sanciones, en cuyo caso los gobiernos podrían confiscar los bienes y activos congelados para obtener fondos para la reconstrucción de Ucrania.

Esta es una opción que ya existe en algunos países de la UE, como por ejemplo Italia, gracias a las leyes antimafia, pero que no todos ven con buenos ojos, según han explicado fuentes diplomáticas.

Bruselas, además, plateó la semana pasada la posibilidad de emitir deuda conjunta para captar fondos destinados a este fin, en una medida similar a la que la Comisión Europea ha puesto en marcha para financiar la recuperación tras la pandemia.

El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha planteado incluso la posibilidad de que los Veintisiete confisquen las reservas que ya han congelado al Banco Central Ruso.

Los jefes de Estado y de Gobierno reclamarán también que se cree una plataforma que una al Gobierno ucraniano, los países de la UE, la propia Unión Europea, sus socios y a organizaciones e instituciones financieras para obtener dinero para la reconstrucción, que según el Fondo Monetario Internacional (FMI) requeriría, a día de hoy, 5.000 millones de euros al mes.

Los líderes reiterarán su «compromiso» de seguir ayudando económicamente al Gobierno de Ucrania y seguir financiando el envío de armas en el marco del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, que ha destinado ya 1.500 millones de euros a ese fin y prevé 500 millones adicionales en los próximos días.

Desde que Rusia inició la invasión, Bruselas ha aprobado un programa de ayuda macrofinanciera a Ucrania de 1.200 millones de euros y la semana pasada propuso entregar hasta 9.000 millones adicionales, que se sumarían a los 17.000 millones en subvenciones y créditos que la UE ha dado a Kiev desde la invasión ilegal de Crimea en 2014.

Además, en el ámbito de la seguridad alimentaria, los mandatarios tienen previsto pedir una «coordinación efectiva» para asegurar una «respuesta global» a los problemas existentes.

En ese contexto valorarán las iniciativas puestas en marcha para mitigar las consecuencias sobre los precios, la producción y el acceso y suministro de cereales.

Por otra parte y a la luz de la escasez de fertilizantes, el Consejo Europeo pedirá más esfuerzos para trabajar con los socios internacionales, así como promover un uso más eficiente y sustancias alternativas.

REDUCCIÓN DEL CONSUMO ENERGÉTICO

En el borrador de conclusiones también figura que los países de la UE apoyarán el plan de la Comisión para alejarse del gas importado de Rusia, con mención expresa a la necesidad de fomentar una reducción del consumo energético en la UE.

El documento provisional respalda los ejes del plan Repower EU presentado por la Comisión Europea la pasada semana para que la UE reduzca en un 66 % su dependencia del gas ruso en un año, como la diversificación de proveedores, el despliegue de renovables o la apuesta por el hidrógeno verde.

El Consejo Europeo también pide «mejorar aún más la eficiencia energética y promover el ahorro de energía», después de que el Ejecutivo comunitario haya marcado el objetivo de reducir al menos un 5 % el uso de energía en la UE, en línea con la Agencia Internacional de la Energía.

En la presentación del plan Repower EU, el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans, dijo que decisiones sobre la temperatura de la calefacción o el aire acondicionado «va a ser una decisión libre e individual» de los ciudadanos.

«Hablo desde la experiencia. Trabajo con colegas de toda Europa (…) y lo que es caluroso para alguien en Estonia, puedo garantizarles que a veces se entiende como una temperatura gélida para alguien de España. No es algo que puedas marcar como una regla desde la Unión Europea», dijo.

Timmermans agregó en esa rueda de prensa que serán las empresas y ciudadanos los que decidan sobre esas cuestiones y subrayó que él se limita a «informar de que bajando un poco la temperatura en invierno y no encendiendo muy pronto el aire acondicionado en verano sacas dinero del bolsillo de (Vladímir) Putin y eso es bueno».

Más allá del ahorro energético, el borrador de las conclusiones de la cumbre también contempla que los Veintisiete alienten a empezar a utilizar desde «antes del próximo invierno» la plataforma de compras mancomunadas de gas y a llenar cuanto antes las reservas.

Los líderes de los Veintisiete llamarán también a «acelerar el despliegue de energías renovables», lo que precisará «acelerar los permisos de proyectos renovables» y tendrá que estar «respaldado por un clúster industrial destinado a mejorar la innovación, la capacidad, las habilidades y las cadenas de suministro de hidrógeno, energía solar, eólica, bombas de calor y materias primas».

El borrador menciona que es necesario «invertir en infraestructura, interconexiones y capacidad de producción renovable» y llama a «proseguir los esfuerzos en curso destinados a optimizar el funcionamiento del mercado europeo de la electricidad para que esté mejor preparado para soportar la volatilidad de los precios en el futuro y se ajuste plenamente a un sistema energético descarbonizado».

Editado por M.Moya