Mejoras en los países más afectados por la pandemia acercan la vuelta a una cierta normalidad

Una familia pasea por la plaza de la Catedral de León (España) el 27 de abril de 2020. EFE/J.Casares

Redacción Internacional (EuroEFE).- El descenso en la cifra de fallecidos en las últimas 24 horas en algunos países donde la COVID-19 ha sido particularmente letal permite albergar un leve optimismo que se está traduciendo en los primeros planes para relajar el confinamiento de la población.

España, Italia y Reino Unido, tres de los países más afectados por la pandemia, han ofrecido unas cifras relativamente mejores, lo que ha suscitado una ligera esperanza sobre la relativamente próxima vuelta a una cierta normalidad, no total, pero sí parcial.

España da por controlada la epidemia

Con la menor cifra de muertes en más de un mes y más curados que nuevos contagios durante varios días, las autoridades sanitarias españolas consideran controlada la pandemia de coronavirus y preparan un lento retorno a la normalidad de forma paulatina y en varias fases.

Después de registrar el domingo un mínimo de decesos de 288, el más bajo desde el 20 de marzo, las cifras experimentaron el lunes un pequeño repunte, con 1.831 nuevos casos registrados y 331 muertes en las últimas 24 horas, según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad.

En total, desde el inicio de la pandemia , son 209.465 los positivos, 23.521 los fallecidos, y más de 100.000 recuperados.

«El objetivo es mantener de manera sostenida el incremento de curados y que los nuevos casos sigan en el entorno del 1 % diario», dijo este lunes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien afirmó que España tiene uno de los índices de pacientes curados más altos del mundo.

El Gobierno español considera que la epidemia de la COVID-19 está en los «márgenes de control» y que el sistema sanitario del país tiene capacidad de reacción ante «cualquier rebrote», aseveró Illa, aunque para ello será necesario disponer de un número de unidades de cuidados intensivos que sea, como mínimo, el doble que en condiciones normales.

El Ejecutivo tiene previsto aprobar este martes un plan de salida del actual confinamiento de gran parte de la población, que será «gradual» en varias fases, y que comenzará antes en los territorios donde la epidemia está más controlada.

Esta salida será «paso a paso, con mucha prudencia y mucha cautela», subrayó el ministro de Sanidad. Las autoridades insisten en que para ello hacen falta medidas de refuerzo sanitario y de seguridad, como la higiene y la distancia física entre personas.

Italia encara la reapertura entre dudas y críticas

Mientras, Italia iniciará su desbloqueo el 4 de mayo, pero los planes del Gobierno fueron este lunes muy criticados por quienes deberán seguir cerrados para contener la pandemia, como las iglesias o las peluquerías, mientras los contagios siguen a la baja.

El primer ministro, Giuseppe Conte, ha decretado que el 4 de mayo se reactiven las manufacturas, la construcción y el comercio mayorista, eso sí, con medidas de seguridad contra el coronavirus.

También se aligerarán las restricciones de movimiento: habrá que seguir confinado, pero se podrá salir de casa para hacer deporte manteniendo un metro de seguridad entre personas, para funerales con menos de 15 personas y también para visitar a «parientes».

La «fase de convivencia con el virus» seguirá el día 18 de mayo con la reapertura del comercio minorista, museos, bibliotecas, y llegará al 1 de junio, cuando será el turno de bares, restaurantes, peluquerías, centros de estética, barberías y espacios de masajes.

Entretanto, la curva del contagio sigue a la baja, tal y como se constata en el último parte de la Protección Civil. Desde el inicio de la crisis, el 21 de febrero, se han registrado 199.414 contagios, 1.739 en las últimas 24 horas, la cifra más baja desde el 9 de marzo, cuando se confinó a todo el país.

Johnson pide paciencia a los británicos

En el Reino Unido el primer ministro Boris Johnson conminó este lunes a los británicos a no ser «impacientes» y acogerse a las restricciones impuestas contra el coronavirus hasta superar «la primera fase» de la pandemia, entre presiones para que reactive sectores de la economía.

En su reincorporación al trabajo tras recuperarse de la COVID-19, el líder conservador dijo que hay indicios de que el país «atraviesa el pico» de la enfermedad, lo que significa que «se está revirtiendo la marea» pero también que es «un momento de máximo riesgo» de fracaso si se suavizan las medidas.

Según las últimas cifras divulgadas por el ministerio de Sanidad, las muertes por el virus en hospitales británicos ascienden a 21.092, tras sumar 360 en un día (por debajo de las 413 anunciadas ayer y 813 el sábado), aunque el número real de decesos es mucho más alto dado que estos datos excluyen los ocurridos en residencias de ancianos o domicilios particulares.

En su discurso delante de su residencia oficial en Downing Street (Londres), Johnson advirtió de que «no se puede precisar» cuándo ni cómo se modificará el confinamiento en el territorio británico, si bien se comprometió a dar detalles sobre su estrategia «en los próximos días».

A los empresarios que presionan para reabrir sus negocios y a sus colegas conservadores, ansiosos por el impacto en la economía y las finanzas públicas, pidió «contener la impaciencia» para evitar un «segundo pico» de la enfermedad, que causaría más muertes y, al requerir la reintroducción de las restricciones, supondría «un desastre económico».

«Quiero movilizar la economía lo más rápido posible, pero me niego a arrojar por la borda todos los esfuerzos y el sacrificio de la población británica», manifestó.

Por otro lado, las autoridades sanitarias del Reino Unido informaron de que han detectado una nueva enfermedad inflamatoria que afecta a niños de todas las edades y que podría estar relacionada con la COVID-19.

En un comunicado dirigido a los médicos, el servicio nacional de salud de Inglaterra (NHS en inglés) señaló que hay una «creciente preocupación» acerca de que un «síndrome inflamatorio relacionado con la COVID-19 esté surgiendo en niños del Reino Unido, o que pueda haber otro patógeno infeccioso, todavía no identificado, que esté asociado a estos casos».

Las autoridades justificaron su alarma al detallar que, en las últimas tres semanas, ha habido un «aumento aparente en el número de niños de todas las edades que presentan un estado inflamatorio multisistémico, que requiere cuidados intensivos en Londres y en otras regiones del Reino Unido».

Alemania, bajo la mascarilla

En Alemania el uso obligatorio de la mascarilla alcanzó este lunes a todo el país, aunque a distintos niveles según cada «Land», a la espera de que la canciller Angela Merkel y los líderes regionales marquen los siguientes pasos frente a la COVID-19.

Para los ciudadanos de Baviera y el Sarre (sur y oeste) la obligatoriedad de la mascarilla en el transporte público y comercios rige desde la semana pasada; en el resto del país se implantó este lunes; en Berlín solo rige en autobuses y metros, pero no en los comercios.

«Hay diferencias regionales. Pero no olvidemos que la pandemia tampoco tiene la misma incidencia en todas las regiones», explicó el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert. Cada estado aplica según sus «especificidades» las medidas acordadas en sus reuniones con la canciller, añadió la fuente gubernamental.

El «Land» más afectado y con mayores restricciones es Baviera, con 41.000 contagios y 1.621 muertos, del total de 155.193 infecciones y 5.750 víctimas mortales en todo el país verificadas por el Instituto Robert Koch (RKI).

El segundo estado federado con mayor incidencia es Renania del Norte-Westfalia (oeste). Mientras el líder bávaro, Markus Söder, ha optado por las medidas más severas, su colega renano, Armin Laschet, ha aflojado las restricciones con una premura no siempre acorde con la velocidad deseada por la canciller.

Merkel insiste en la necesidad de no bajar la guardia ante la posibilidad de recaídas. Se mantiene la norma del distanciamiento social, en un país donde no ha habido restricciones al deporte al aire libre individual ni a las salidas de a dos o en grupos entre personas que conviven.

Vuelve la lucha política en Francia

En Francia la brega política, acallada durante las seis primeras semanas de confinamiento de la población ordenadas por el Gobierno para frenar la expansión de la COVID-19, retoma brío en los últimos días, conforme el país se prepara para retomar de forma paulatina la actividad a partir del 11 de mayo.

En vísperas de que el primer ministro, Édouard Philippe, anuncie este martes las grandes líneas de la desescalada, los dardos de los partidos de la oposición se han ido haciendo más críticos con la política seguida por el Ejecutivo.

El jefe de Gobierno, que multiplica estos días las consultas para ultimar su plan, se encontrará este martes una cámara baja más combativa, en contraste con la docilidad mostrada hasta ahora.

«Vamos a estar muy atentos a lo que nos proponga el Gobierno y, si no nos convence, votaremos en contra», aseguró a Efe la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, la conservadora Annie Genevard.

Su partido, Los Republicanos, ha presentado 50 propuestas al Ejecutivo para el desconfinamiento y planteará la creación de una comisión de investigación para analizar su política, en un país que ronda los 125.000 contagios y las 23.000 muertes por coronavirus.

«Vamos a pedir cuentas al Gobierno. Hasta ahora era el momento de luchar contra la pandemia, de salvar empresas y vidas. Se acerca el de pedir cuentas», indicó Genevard.

Mientras, la reconstrucción de Notre Dame de París se reanudó este lunes a fuego lento con la puesta a punto de las medidas de seguridad que permitan la vuelta progresiva de sus obreros.

A simple vista nada delata que la catedral parisina inaugure una nueva etapa. Solo el paso puntual de algún trabajador, cubierto con mono y mascarilla, apunta que la actividad regresa a un templo que rozó su hundimiento cuando el incendio del 15 de abril de 2019 destruyó su aguja central y parte de su cubierta.

El fuego fundió gran parte de las placas de plomo que había sobre el tejado y las diseminó por la zona en forma de partículas contaminantes, y el dispositivo instalado anteriormente para proteger al personal será reforzado para evitar también una posible infección por COVID-19.

Portugal se prepara para levantar el estado de emergencia

Portugal, que suma 928 muertos por la COVID-19 y 24.027 casos positivos, con la tasa más baja de aumento de contagios (0,7%) desde el inicio de la pandemia, se prepara para levantar el estado de emergencia y relajar las medidas de confinamiento a partir del próximo 4 de mayo.
El primer ministro luso, António Costa, incidió este lunes en que el levantamiento del estado de emergencia, que dará paso a la declaración del estado de «calamidad», se hará progresivamente y en función de los resultados para evitar que se dispare el contagio.

Costa subrayó la importancia de la «autodisciplina» demostrada por los portugueses para acatar las medidas de confinamiento y advirtió de que, mientras no haya vacuna, si la curva de expansión del virus vuelve a crecer, habrá que «dar un paso atrás».

El control de la enfermedad en Portugal está vaciando progresivamente las Unidades de Cuidados Intensivos de los hospitales, que ahora tienen una ocupación del 57 %, según explicó el secretario de Estado de Salud, António Sales.

Sales insistió en que la estrategia de las autoridades sanitarias portuguesas pasa por practicar masivamente test de diagnóstico de coronavirus y recordó que desde el pasado 1 de marzo ya han sido realizadas 357.000 pruebas.

Editado por Miriam Burgués