Pfizer adelantará 50 millones de dosis de su vacuna a la UE a partir de este mes

Dosis de la vacuna de Pfizer. EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON/Archivo

Bruselas/Copenhague/París (EuroEFE).- El consorcio farmacéutico de Pfizer y BionTech adelantará la entrega de 50 millones de dosis de su vacuna contra el coronavirus a la Unión Europea en el segundo trimestre de este año, lo que permitirá a la UE mantener su objetivo de vacunar al 70 % de la población adulta para el final del verano. Mientras, Dinamarca ha decidido suspender definitivamente el uso de la vacuna de AstraZeneca y Francia mantiene sus planes para administrar la Janssen.

“Hemos llegado a un acuerdo con BionTech-Pfizer para, una vez más, acelerar las entregas de vacunas: 50 millones de dosis serán entregadas en el segundo trimestre, empezando en abril”, declaró Von der Leyen en una comparecencia sin preguntas.

Las entregas son un adelanto de las dosis que Pfizer tenía previsto enviar a la UE en el último trimestre del 2021 y permitirán incrementar un 25 % a partir de abril el suministro de ese fármaco a los Veintisiete.

A través del sistema de compras conjuntas de vacunas diseñado por la Comisión Europea, la UE ha adquirido un total de 600 millones de dosis del consorcio germano-estadounidense, con una pauta de vacunación requiere dos pinchazos con un intervalo de unos 21 días.

Johnson & Johnson, por su parte, tenía previsto entregar 400 millones de dosis a la UE en 2021, antes de paralizar el suministro.

“Aún hay muchos factores que pueden alterar el calendario de entregas de vacunas. Por eso es importante actuar con agilidad, reaccionar y ajustar siempre que sea posible”, señaló Von der Leyen.

CIEN MILLONES DE VACUNACIONES EN LA UE

La presidenta de la CE agregó que “la vacunación está acelerando en Europa” y subrayó que este miércoles se han alcanzado “los 100 millones de vacunaciones en la UE”, lo que supone también que 27 millones de ciudadanos han completado la pauta completa.

Von der Leyen agredeció expresamente a Pfizer-BionTech la relación con la UE, describiéndola como un “socio en el que se puede confiar” que “ha cumplidos sus compromisos” y es “reactiva” a las necesidades del bloque comunitario.

La política alemana también anunció, oficialmente, que la Comisión negociará con esa misma farmacéutica un contrato de 1.800 millones de dosis de vacunas de segunda generación contra la Covid-19 para 2022 y 2023 para “reforzar y prolongar la inmunidad” y en previsión de que puedan aparecer nuevas variantes del virus.

La intención del Ejecutivo comunitario es comprar 900 millones de dosis y otros 900 millones de forma opcional y que las vacunas, incluidas todos sus componentes, se produzcan en la Unión Europea.

 

DINAMARCA SUSPENDE DEFINITIVAMENTE EL USO DE ASTRAZENECA

Mientras, la Dirección General de Sanidad de Dinamarca suspendió este miércoles de forma definitiva la vacuna de AstraZeneca contra la covid-19, paralizada desde hace un mes, al considerar que hay una conexión probable entre esta y los casos anómalos de trombosis, que hay suficientes vacunas en el mercado y la situación epidémica en este país está controlada.

Las autoridades sanitarias danesas señalaron no obstante que están “completamente de acuerdo” con la Agencia Europea del Medicamento (EMA) de que la vacuna de AstraZeneca es “segura y efectiva” contra la covid-19, aunque recordaron que la decisión final es de cada país.

“Ahora sabemos que hay una posible explicación biológica de que la vacuna de AstraZeneca puede provocar estos casos raros de trombosis”, afirmó en una rueda de prensa el director de la Dirección General de Sanidad, Søren Brostrøm.

Brostrøm habló de que había una conexión temporal entre los síntomas (baja cantidad de plaquetas, coágulos en vasos sanguíneos y hemorragias) y la vacunación y una imagen “consistente” de los casos tanto en Dinamarca como en el extranjero.

En colaboración con Noruega, el otro país europeo que mantenía suspendida la vacunación con AstraZeneca, las autoridades danesas han estimado, después de estudiar sus registros sanitarios, que el riesgo de contraer esos síntomas para quienes han recibido esa vacuna es de 1 entre 40.000 y que no se puede reducir a grupos de edad o sexo determinados.

Brostrøm resaltó que hay evidencia “suficiente” para que las autoridades danesas reaccionen, si bien añadió que Dinamarca no rechaza poder recuperar la vacuna en el futuro si fuese necesario, en caso de que la situación epidemiológica empeorara de forma notable y la sanidad estuviese presionada.

La decisión supone que a las 149.000 personas que han recibido la primera dosis de AstraZeneca en Dinamarca se les ofrecerá más adelante otra de las vacunas aprobadas en este país.

El calendario de vacunación en Dinamarca sufrirá también un retraso de varias semanas y las autoridades calculan ahora que toda la población lo habrá completado a principios de agosto, en vez de en la segunda quincena de julio.

FRANCIA MANTIENE SUS PLANES SOBRE LA VACUNA JANSSEN

Por su parte, el Gobierno francés indicó este miércoles que mantiene su plan de administrar la vacuna Janssen de Johnson & Johnson, que Estados Unidos ha recomendado suspender cautelarmente tras la detección de casos de trombos entre los inmunizados.

El portavoz gubernamental, Gabriel Attal, indicó en conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros que esa vacuna, al igual que la de AstraZeneca, estará reservada para las personas mayores de 55 años de edad.

Francia recibió a principios de esta semana una primera entrega de 200.000 dosis de Janssen y estas ya se están empezando a distribuir en los centros médicos y farmacéuticos del territorio nacional.

Attal defendió que es un producto que ha recibido el visto bueno de las agencias sanitarias francesa y europea.

Al mismo tiempo, dijo comprender las reticencias surgidas entre la población sobre la aplicación de AstraZeneca debido también a la aparición de trombosis vinculadas con ella.

“Ha habido vaivenes en las autorizaciones. Es una vacuna reservada primero para los de menos edad y luego para los de más. Entiendo que los franceses se lo cuestionen, pero nunca hemos transigido en la transparencia de los datos científicos de los que disponemos”, explicó.

Editado por Miriam Burgués