Preocupa un posible repunte del coronavirus en Alemania y Rusia supera en casos a Italia

Médicos del Hospital Krasnogorsk se prueban un equipo protector en el hospital de campaña montado en Moscú para atender a pacientes de la COVID-19. EFE/EPA/SERGEI CHIRIKOV

Redacción Internacional (EuroEFE).- Preocupa un posible repunte del coronavirus en Alemania y Rusia ha superado en infectados a Italia, en un momento en que los casos aumentan de forma exponencial en el planeta, hasta superar los 4 millones, y muchos países, sobre todo europeos, están en plena de desescalada de las restricciones.

Las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son contundentes: en los últimos once días los casos se han incrementado en un millón, con 63.139 positivos en estas veinticuatro horas, mientras los fallecidos alcanzan los 278.892 (8.527 en un día).

Desde marzo se registra un incremento exponencial de los casos, pues el 3 de abril se registró el primer millón de positivos, el día 17 ya eran dos millones y el 30 del mismo mes habían aumentado a 3. Ahora se llega a los 4 millones en solo once jornadas.

Alemania teme un repunte

Alemania -en plena desescalada y con más de 172.600 casos totales de coronavirus, de los que 7.681 han muerto- teme que se produzca un repunte, al haberse registrado una ligera alza del factor R de reproducción de la enfermedad, que indica a cuántas personas contagia un infectado y que ha vuelto a subir por encima de 1.

Ello se conoce cuando ha comenzado un nuevo relajamiento de las restricciones, con la reapertura de escuelas y comercios y la posibilidad de actividades deportivas en grupo, aunque con ritmos distintos dependiendo de las regiones en un país donde no hubo confinamiento absoluto en ningún momento.

El factor R ya había subido antes de este alivio de las medidas, según las autoridades, que afirman que no se puede concluir que se esté de nuevo ante “una situación descontrolada”.

No obstante, la canciller alemana, Angela Merkel, ha pedido que los ciudadanos cumplan ciertas normas: “Entramos en una nueva fase de la pandemia y (…) ahora va a ser necesario que, con todas las medidas de desescalada, tengamos la certeza de que la gente sigue las reglas básicas, es decir guardar distancia, llevar mascarilla, cubrirse la boca y la nariz, tener consideración con los demás”.

Rusia supera en casos a Italia

Mientras, el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó a los rusos la vuelta al trabajo tras seis semanas no laborables escudándose en el mal estado de la economía nacional, pese a que Rusia superó este lunes en casos de COVID-19 a Italia.

“La epidemia y las restricciones que ésta nos impuso han golpeado seriamente a la economía y al sistema de protección social, y han supuesto un revés para el bienestar de millones de nuestros ciudadanos. Los ingresos de muchos han caído, y los gastos y las deudas no dejan de aumentar”, dijo Putin dirigiéndose a la nación por televisión.

Por ese motivo, anunció que las “vacaciones retribuidas” que impuso a la población finales de marzo llegaron a su fin y que a partir de este martes los rusos deberán volver a ocupar sus puestos de trabajo, si así lo aprueban sus gobiernos regionales.

La noticia cayó como una bomba, ya que esta mañana las autoridades sanitarias informaron de que Rusia se había convertido en el tercer país del mundo -el Reino Unido recuperó horas después esa posición con 223.060 casos- en número de contagios por coronavirus tras Estados Unidos y España.

A día de hoy, Rusia suma 221.344 casos, cuando sólo hace diez días que superó los 100.000, un vertiginoso ascenso que los virólogos locales relacionan con el incremento drástico del número de test.

En las últimas 24 horas este país ha sumado otros 11.656 casos, de los que el 46,5 % son asintomáticos.

La desescalada de Johnson rompe el consenso en el Reino Unido

El Reino Unido, el país con el mayor número de fallecimientos en Europa, superó los 32.000 muertos por la COVID-19 (210 en las ultimas veinticuatro horas) y ha publicado su hoja de ruta del relajamiento de las medidas, que empezará el miércoles: se prevé que esta semana se vuelva al trabajo en sectores como la manufactura, la construcción, la logística y la distribución en Inglaterra.

El plan de desescalada del primer ministro británico, Boris Johnson, ha fracturado el consenso que habían mostrado hasta hora las regiones autónomas del Reino Unido en la lucha contra el COVID-19, así como la relativa armonía que imperaba entre el Gobierno conservador y la oposición laborista.

Johnson presentó este lunes en la Cámara de los Comunes una hoja de ruta que “anima activamente” a los empleados de sectores como la construcción y la manufactura a retomar el trabajo este miércoles, un plan que ya había revelado el domingo por la noche en un discurso a la nación.

A principios de junio, se evaluará el regreso a la escuela de algunos alumnos de primaria, y a principios de julio se decidirá sobre la reapertura de peluquerías, restaurantes y otros establecimientos, mientras que no se contempla en un “futuro cercano” dejar de recomendar el teletrabajo cuando sea posible.

La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, se ha desmarcado de ese plan por considerar que es demasiado pronto para iniciar el desconfinamiento, mientras que el líder opositor, Keir Starmer, acusa a Johnson de crear “confusión” con sus mensajes y de ordenar la vuelta al trabajo antes de publicar guías para que las empresas protejan a su empleados.

 

Media España comienza a reactivarse

Mascarillas, geles y guantes protagonizaron este lunes el regreso de las terrazas y la apertura de los comercios en media España, un “privilegio” tras casi dos meses de confinamiento del que solo goza parte del país, y con la amenaza de un “importante repunte” de la pandemia si no se siguen las recomendaciones sanitarias.

El 51 por ciento de los españoles iniciaron la llamada fase 1, de mayor relajación de las medidas adoptadas por el Gobierno para frenar la expansión del coronavirus, con 373 nuevos contagios por COVID-19 en las últimas 24 horas, el número diario más bajo desde el pasado 9 de marzo, y con 123 fallecidos, según las cifras oficiales.

Los datos son “favorables” y permiten deducir que “estamos en la última fase de transmisión”, pero también ante “un riesgo importante de repunte”, como los ocurridos en Corea del Sur y en Alemania, advirtió el epidemiólogo Fernando Simón, portavoz sanitario para la pandemia, en su habitual rueda de prensa.

“Tenemos que tener aún mucho cuidado” porque, “si no hacemos las cosas bien”, puede pasar como en esos dos países, redundó el experto, que incidió en la necesidad de seguir extremando la precaución.

En esta nueva fase 1, aunque el Gobierno continúa recomendando el teletrabajo siempre que sea posible, se reanudaron numerosas actividades y servicios, aunque con condiciones, como la limitación de la asistencia, el mantenimiento de la distancia de seguridad entre personas, fuertes medidas de higiene, protección personal y desinfección frecuente de instalaciones y puestos laborales.

Italia permitirá a las regiones adelantar aperturas

Por su parte, el Gobierno italiano permitirá a las regiones adelantar al 18 de mayo la reapertura de algunos sectores, como el de la restauración, mientras se sigue registrando un menor número de nuevos contagios de coronavirus, este lunes en mínimos desde hace dos meses.

Las infecciones totales desde que se detectara el primer caso, el 21 de febrero, son 219.814, lo que supone un aumento de 744 en el último día, pero se trata del nivel más bajo desde el 4 de marzo, de acuerdo a los datos difundidos por Protección Civil.

Italia ha contabilizado 179 fallecidos con el coronavirus el último día, lo que sitúa el balance provisional en 30.739, pero la cifra de nuevas defunciones se mantiene por debajo de las 200 desde el pasado viernes.

De este modo la curva de la pandemia sigue contrayéndose en Italia, al tiempo que las regiones meten prisa para acelerar la desescalada y la reanudación de sus exhaustas economías.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, convocó este lunes por vía telemática a los gobernadores y aceptó que sean ellos quienes decidan las reaperturas de los negocios siempre y cuando sigan un protocolo de seguridad específico que se publicará próximamente.

Francia sale de la reclusión

Ni normalidad ni paralización: Francia entró este lunes en una especie de fase “ni-ni”, un limbo en el que ya no rigen las reglas del confinamiento pero tampoco la actividad ha retomado ni mucho menos sus constantes vitales.

Los comercios abrieron, al menos en teoría, porque en la práctica gran parte de ellos permanecen con la persiana echada.

También los colegios volvieron a funcionar, aunque por ahora sólo para que los profesores y responsables organicen el regreso muy paulatino de alumnos a partir del jueves.

Los atascos regresaron a las carreteras de entrada a las grandes ciudades y a las principales arterias de París, pero en mucha menor medida que los habituales en cualquier lunes laborable.

Esa sensación de ambigüedad prevalecía por todas partes: difícil comparar la jornada a un día de la normalidad pre-COVID, ni tampoco a la sensación de marasmo que ha vivido Francia, como casi todos los países del mundo, durante 55 días de confinamiento.

Apertura de comercios en Bélgica

Bélgica ha dado un paso más en su desescalada este lunes con la apertura de los comercios y la permisividad de reuniones limitadas en los hogares, que a partir de hoy podrán recibir visitas de hasta 4 personas no convivientes que siempre sean las mismas y que no visiten a nadie más.

No obstante, en el centro de Bruselas la tranquilidad ha reinado durante la primera mañana de compras permitidas.

A las escasas colas que solo han tenido lugar a primera hora, se ha unido el hecho de que no todas las tiendas hayan subido su persiana.

En la calle, una hilera de vallas dividen a los transeúntes para que los que circulan en sentido contrario respeten la distancia de seguridad, y varias personas reparten geles desinfectantes.

El Consejo Nacional de Seguridad ha explicado ya las condiciones que deben respetar los comercios: el aforo se limitará a un cliente por cada diez metros cuadrados, que solo podrá permanecer durante un máximo de 30 minutos y deberá acceder a los comercios en solitario.

No se obligará, aunque sí se recomendará, llevar mascarilla durante las compras, pese a que en algunos distritos, como el de Etterbeek en Bruselas, y dentro del transporte público sí es obligatorio llevar cubiertas la nariz y la boca.

Vuelta al cole y a la peluquería en Holanda

Niños felices por el reencuentro con sus maestros de primaria, pequeños que vuelven en un día de frío y viento a las guarderías, y peluqueros que se hacen cargo de largas melenas tras dos meses sin atender clientes. Así ha sido el primer día de desescalada por la pandemia de coronavirus en Holanda.

Las calles han amanecido más temprano de lo habitual por primera vez desde mediados de marzo, con decenas de niños mochila en la espalda y montados en sus bicicletas, con desconcierto por la situación, pero contentos por poder volver a abrazar a sus colegas, porque no se les exige mantener la distancia de seguridad entre ellos.

Colegios de primaria, educación especial y guarderías han reabierto sus puertas aplicando protocolos de seguridad que difieren de una escuela a otra, aunque en su mayoría reciben a la mitad del alumnado y a media jornada, con varios horarios de recreo para no coincidir todos en el patio.

El éxito que tengan estas escuelas determinará la reapertura el 1 de junio de los institutos de secundaria, misma fecha en la que el Gobierno holandés espera reabrir las terrazas -con un máximo de 10 personas- y los restaurantes, museos, teatros, cines e instituciones culturales en general, con aforo máximo de 30 personas y reserva previa.

Los adultos, que seguirán teletrabajando mientras sea posible, pueden jugar a partir de hoy a deportes al aire libre, como el tenis y el golf, así como la natación en piscinas cubiertas, aunque sin acceder al vestuario o las duchas.

Este lunes también han reabierto las profesiones que requieren el contacto, desde centros de estética, ópticas, masajistas, locales de tatuajes y fisioterapeutas, hasta las peluquerías, la profesión más esperada por todo el país, que ha centrado debates parlamentarios debido a la dificultad de mantener la distancia con los clientes.

Editado por Miriam Burgués