Reino Unido es el país con más muertes en una Europa que aplica todo tipo de medidas legales para frenar al coronavirus

Varias personas caminan junto al Puente de la Torre en Londres el 5 de mayo de 2020. EFE/EPA/WILL OLIVER

Redacción Internacional (EuroEFE).- Los países europeos se están enfrentando al coronavirus con todo tipo de normas legales: bajo estados especiales, con poderes ampliados a sus gobiernos, con el apoyo o la crítica de la oposición y con un mayor o menor papel de las regiones en la toma de decisiones.

Los gobiernos de España, Italia, Francia, Portugal y el Reino Unido -entre otros- han aprobado con el respaldo del Parlamento diferentes estados de alarma o emergencia destinados a lograr el confinamiento total o parcial de la población y frenar el coronavirus.

REINO UNIDO

– A la espera de que el Gobierno precise su plan de desconfinamiento, el Reino Unido se ha convertido en el país europeo con más muertes por COVID-19, con más de 32.000, mientras la economía se descalabra con el colapso de la aerolíneas y del clave sector de los servicios.

– El Parlamento británico aprobó el 25 de marzo una legislación de emergencia que otorga al Gobierno la potestad de adoptar «medidas extraordinarias» durante seis meses, como clausurar locales, empresas y medios transporte, restringir actividades económicas y limitar el movimiento de personas y reuniones sociales. Esta ley no necesita pasar cada mes por el Legislativo para su prórroga.

– La oposición generalmente ha respaldado las medidas adoptadas, si bien ha presionado para que el Ejecutivo conservador aumente su capacidad de hacer test de COVID-19. También defendió en su momento limitar el alcance de la ley a seis meses, en vez de dos años.

– Las administraciones autónomas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte tienen poderes similares para aplicar medidas de emergencia a aquellos con los que cuentan los ministros británicos en Inglaterra. Los ministros principales de esas tres regiones participan en las reuniones periódicas del comité de emergencias contra la pandemia y han coordinado sus acciones con las del Ejecutivo central.

 

FRANCIA

– El Gobierno francés, con el apoyo del poder Legislativo, decretó el estado de emergencia sanitaria desde el 24 de marzo en todo el país, lo que permite legislar por decreto y con una duración inicial de dos meses.

– En los últimos días, la oposición conservadora de Los Republicanos ha elevado el tono de las críticas al Ejecutivo por la gestión de la crisis del coronavirus y considera que no se ha preparado bien la fase de desescalada.

ITALIA

– Italia se encuentra en estado de emergencia por seis meses desde el 31 de enero, instrumento que otorga poderes al Consejo de Ministros y Protección Civil, como restringir temporalmente algunas libertades individuales.

– El Ejecutivo ha emitido decretos que, entre otras cosas, prevén multas y sanciones para quienes no sigan las normas y que deben ser aprobados por el Parlamento en la forma de «voto de confianza», a fin de evitar enmiendas y acelerar la tramitación.

– El respaldo inicial al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha saltado por los aires estos días, con ataques a su plan de desescalada por considerarlo demasiado prudente. Las críticas van desde la ultraderechista Liga, de Matteo Salvini, hasta el socio menor de la coalición y ex primer ministro Matteo Renzi, líder de la centrista Italia Viva, que amenazó con romper la ajustada mayoría que mantiene a Conte en el poder.

– Algunas regiones del sur, como Calabria, se han visto menos afectadas por el coronavirus y piden reabrir la economía más rápido.

ALEMANIA

– Alemania no ha aprobado ningún régimen excepcional para aplicar restricciones a la vida social y la actividad económica, aunque algunos estados federados, como Baviera, sí han declarado el estado de emergencia.

– El Gobierno central, apoyado en la mayoría absoluta de la gran coalición, ha sido responsable del paquete aprobado para contrarrestar las consecuencias económicas de la pandemia.

– Las restricciones, pese a ser competencia de los estados federados, han sido consensuadas en reuniones periódicas entre los dieciséis «Länder» y el Gobierno federal. Su aplicación y sus concreciones no han sido homogéneas, como está quedando patente en la desescalada.

ESPAÑA

– El Gobierno español decretó el estado de alarma desde el 14 de marzo, con medidas muy restrictivas de movimiento de personas y prohibición total o parcial de la actividad económica.

– El Congreso lo prorrogó varias veces hasta el 9 de mayo, con el voto, fundamentalmente, de los socialistas y los izquierdistas de Unidas Podemos, que gobiernan en coalición y en minoría, y hasta ahora también con el respaldo del Partido Popular (PP), principal partido de la oposición, pero que ya no se muestra partidario de continuar apoyando el estado de alarma.

– Las regiones del País Vasco y Cataluña recelan del estado de alarma: creen que sirve para restringir arbitrariamente sus amplias competencias de gestión, como las sanitarias.

PORTUGAL

– El Gobierno portugués declaró la situación de calamidad tras concluir el estado de emergencia el 2 de mayo, después de 45 días en vigor.

– El líder opositor, del Partido Social Demócrata (derecha), Rui Rio, ha respaldado en todo momento al Gobierno portugués y ha deseado al Ejecutivo «coraje, nervios de acero y mucha suerte».

TURQUÍA

– Sin estado de emergencia, pero desde mediados de marzo toque de queda estricto para mayores de 65 años, ampliado más tarde a menores de 20 años y luego a toda la población los fines de semana. Está prohibido viajar entre 31 provincias del país, reducidas a 24 desde ayer, anulación de vuelos y transportes interurbanos y cuarentenas locales.

– La oposición no ha cuestionado las medidas e, incluso, varios alcaldes de la oposición socialdemócrata han pedido al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, normas más estrictas.

RUSIA

– Sin régimen de excepción a nivel nacional, aunque con cierre de fronteras y declaración hasta el 11 de mayo de días no laborables, pero retribuidos.

– Las regiones son las encargadas de aplicar las medidas restrictivas, basadas sobre todo en la legislación de protección de la salud pública.

– Entre las decisiones adoptadas, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, y los gobernantes de varias regiones han impuesto un régimen obligatorio de «autoaislamiento», cuya constitucionalidad se cuestiona, al coartarse la libertad de desplazamiento y tenerse que pedir permisos electrónicos para salir del domicilio.

BÉLGICA

– El 26 de marzo seis partidos (nacionalistas flamencos de la N-VA, socialistas, liberales, ecologistas, cristianodemócratas y el francófono DéFI) otorgaron «poderes especiales» durante tres meses prorrogables al Gobierno federal en minoría de Sophie Wilmès para poder adoptar las medidas necesarias

– Estos poderes posibilitan adoptar reales decretos, que tienen el mismo estatuto que un proyecto de ley votado en el Parlamento, pero que no deben someterse al procedimiento legislativo habitual ni necesitan el voto mayoritario de la cámara.

– El plan de desconfinamiento presentado el 30 de abril ha cosechado críticas de la mayoría de formaciones, las más fuertes las de izquierdas (PS, PTB) por considerar que se va a dar prioridad a la economía sobre la salud, y la derecha nacionalista flamenca (N-VA) por la falta de claridad de las medidas.

HOLANDA

– Sin estado de excepción y sin nuevas leyes aplicables durante la pandemia.

– Se ha optado por una estrategia bautizada como «confinamiento inteligente» hasta al menos el 20 de mayo, que deja en manos de la sociedad la responsabilidad de gestionar la situación, decidiendo cuándo y dónde salir.

– El enfoque oficial del Gobierno holandés está descentralizado, lo que supone que el Ejecutivo de Mark Rutte establece unas directrices, define prohibiciones y estudia las fechas de por ejemplo reapertura de establecimientos, pero las provincias, municipios y ciudades tienen autonomía para decidir cómo gestionar la situación, respetando los mínimos definidos por la línea oficial.

– La coalición gobernante ha tenido generalmente el apoyo de toda la oposición, a excepción de algunas críticas por parte de los dos partidos de ultraderecha, que al principio pedían en el Parlamento el cierre total del país y decretar el confinamiento de la población y ahora critican la reapertura de las escuelas de primaria la próxima semana y exigen abrir cuanto antes bares y restaurantes.

POLONIA

– En estado de emergencia epidémica desde el 14 de marzo, medida de carácter indefinido que no necesita ser prorrogada, después de que fuera apoyado el proyecto por la mayoría absoluta del partido gobernante Justicia y Ley (PiS) en el Parlamento.

– Con estos poderes el Gobierno central ha puesto en marcha primero las restricciones de carácter sanitario y luego el proceso de desescalada.

IRLANDA

– El primer ministro en funciones de Irlanda, el democristiano Leo Varadkar, presentó el 20 de marzo en la Cámara Baja (Dáil) una ley de emergencia para dar cobertura legal a las medidas adoptadas para frenar la propagación del coronavirus y otorgar al Gobierno poderes adicionales para gestionar la crisis.

– Aunque algunas voces reclaman planes concretos para el comienzo de la desescalada y la relajación del confinamiento, en vigor desde el 28 de marzo, el Gobierno aún cuenta con apoyo mayoritario y ha advertido de que no tomará una decisión hasta el 18 de mayo, cuando revisará las cifras sanitarias.

AUSTRIA

– Restricciones de movimiento y reunión aprobadas por unanimidad por el Parlamento el 15 de marzo en forma de ley especial, pero sin decretarse el estado de alarma. Se estableció así el fundamento legal para el cierre de espacios públicos, como algunos parques y zonas infantiles, las restricciones de movimiento y los programas de ayuda económica.

– Sin oposición ni críticas a las medidas por parte de los gobiernos de los Estados federados. En regiones como Tirol se han decretado medidas especiales de aislamiento de poblaciones enteras debido a la especial incidencia de la pandemia.

HUNGRÍA

– La mayoría de dos tercios en el Parlamento del ultranacionalista Viktor Orbán aprobó en marzo una enmienda legal que otorga al Ejecutivo el poder de gobernar por decreto y sin límites temporales, con críticas de la oposición, la Comisión Europa y algunos gobiernos europeos.

 

– Uso obligatorio de mascarillas en los comercios y el transporte, mientras que los mayores de 65 años solo pueden entrar en los supermercados, farmacias y mercados entre las 09.00 y 12.00 de la mañana.

GRECIA

– Sin decretar regímenes especiales a la hora de aplicar el confinamiento. Su estrategia se ha basado exclusivamente en la aprobación de decretos ley.

– El 11 de marzo se decretó el cierre de escuelas y universidades y, el 24 de ese mes, el confinamiento total.

– Todos los partidos representados en el Parlamento han aprobado plenamente estas decisiones, en sesiones que se celebraron siempre a posteriori.

PAÍSES NÓRDICOS

– Ningún país nórdico ha ordenado el confinamiento de la población ni ha proclamado el estado de emergencia. Sí se han aprobado legislaciones especiales para aumentar los poderes de los gobiernos y se han introducido medidas restrictivas que afectan a la movilidad social y la actividad económica

– Apoyo generalizado de la oposición a la ampliación de poderes.

– El Parlamento danés aprobó hace mes y medio por unanimidad un paquete de medidas, vigente hasta el 1 de marzo de 2021, que permite aislamientos e ingresos hospitalarios forzosos de infectados, prohibir el acceso a instituciones oficiales, supermercados y tiendas, asilos o hospitales e introducir restricciones en los medios de transporte.

– Suecia, que ha adoptado una línea más suave contra la pandemia, aprobó a mediados de abril y con vigor hasta el 30 de junio una ley temporal de emergencia, consensuada entre todas las fuerzas parlamentarias y que todavía no ha sido aplicada, que permitirá al Ejecutivo cerrar puertos, aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales y restaurantes, entre otros.

– En Noruega el Ejecutivo conservador aprobó en marzo, con el apoyo de la principal fuerza opositora, una legislación de urgencia que le da amplios poderes para tomar medidas en relación con la pandemia, aunque las disposiciones legales pueden ser frenadas un día después si un tercio de los parlamentarios así lo deciden.

La ley, con vigencia de un mes, ha sido prolongada hasta el próximo 27 de mayo.

– Finlandia aplicó por primera vez en su historia el estado de emergencia el 16 de marzo, mediante un decreto del Gobierno que fue posteriormente refrendado por el Eduskunta (Parlamento), con el apoyo de la oposición.

Inicialmente el estado de emergencia se decretó hasta el 13 de abril, aunque luego fue prorrogado un mes más, y supuso el cierre de las fronteras, los centros educativos, los espacios culturales y deportivos y la prohibición de reunirse más de diez personas.

En general, los principales partidos de la oposición -los conservadores y la ultraderecha- han apoyado las medidas del Gobierno de centro-izquierda, aunque con críticas puntuales, y no ha habido discrepancias reseñables entre los gobiernos regionales y el central.

Editado por Miriam Burgués