Un proyecto piloto francés puede arrojar nueva luz sobre el acceso al cannabis medicinal

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El gobierno francés firmó un decreto que pondrá en marcha un proyecto piloto de cannabis medicinal orientado a 3.000 pacientes que padecen enfermedades graves, dolor crónico y epilepsia, [EFE-EPA]

París/Bruselas (EA.com).- Un experimento recientemente autorizado en Francia puede favorecer el acceso de los pacientes al cannabis medicinal en el país y convertirse en un modelo para el resto de los países de Europa.

En octubre pasado, el gobierno francés firmó un decreto que pondrá en marcha un proyecto piloto de cannabis medicinal -de dos años de duración- orientado a a 3.000 pacientes que padecen enfermedades graves, dolor crónico y epilepsia, entre otras.

Aunque estaba previsto para 2020, el lanzamiento del programa se ha tenido que aplazar hasta principios de 2021 por los retrasos debidos a la gestión de la pandemia del COVID-19 por parte del Ministerio de Salud francés.

La experimentación se limita únicamente a ciertas terapias que tratan el dolor neuropático refractario, algunas formas graves y resistentes a los medicamentos de la epilepsia, situaciones paliativas y la espasticidad dolorosa de la esclerosis múltiple u otras patologías del sistema nervioso central.

Las terapias accesibles también incluyen los cuidados de apoyo en oncología para el tratamiento del cáncer o el dolor del cáncer. Los pacientes incluidos en el programa tendrán acceso a estos productos en forma de flores y aceites de cannabis secos y de forma totalmente gratuita.

Se trata del segundo programa piloto para la marihuana medicinal en Europa, establecido después de un proyecto de 4 años iniciado en Dinamarca en 2018 y que sigue actualmente vigente.

Según las normas de experimentación de Dinamarca, se permitió a los médicos recetar medicamentos basados en el cannabis, lo cual garantizó un punto de entrada seguro para las empresas que quisieran abrir las puertas del mercado europeo para el cannabis medicinal.

Más de dos tercios de las recetas de cannabis medicinal en Dinamarca estaban relacionadas con patologías que cursan con dolor, mientras que el 18% de las recetas se prescribían a pacientes para el tratamiento de la epilepsia.

En total, se ha recetado cannabis medicinal a 4.300 pacientes desde el comienzo del programa.

Un modelo a seguir

El plan piloto francés será supervisado en todas las etapas para permitir la realización de nuevos estudios y análisis, y se establecerá un registro nacional electrónico de vigilancia informado por los médicos y farmacéuticos que participen en el experimento.

Esto servirá para sentar las bases de cara a analizar la viabilidad de legalizar el acceso de los pacientes a las recetas de cannabis medicinal en una etapa posterior.

Aunque la plena legalización del cannabis con fines médicos parece todavía muy lejana en Francia, el programa podría servir además para mejorar la reputación de la marihuana medicinal, ya que todavía se sigue percibiendo por parte del público en general como una sustancia sin beneficios para la salud.

Los pacientes necesitarán una receta de los médicos u otros profesionales de la salud, mientras que todos los productos requieren la aprobación del Organismo Nacional de Seguridad Médica (ANSM) y tienen que cumplir las normas farmacéuticas y las buenas prácticas de fabricación (BPF).

La realización del proyecto también ha estado precedida por una misión parlamentaria de investigación sobre los usos del cannabis con fines médicos, de bienestar y recreativos.

En un informe provisional sobre la legalización del uso terapéutico del cannabis, la misión parlamentaria calculó que 700.000 pacientes en Francia podrían tener derecho a este tratamiento.

Incluso la Agencia Francesa de Medicina creó un Comité Científico Temporal (CSST) especializado en cannabis medicinal para diseñar el experimento con todas las garantías.

Los problemas persisten

El decreto de aplicación se produjo tras varios retrasos, y provocó el enfado de las asociaciones de pacientes y de las partes interesadas.

En un artículo de opinión publicado en el diario francés “Le Parisien” en septiembre de este año, 51 de los principales defensores del experimento pidieron al gobierno que adoptara medidas enérgicas e inmediatas y que acelerara el decreto.

Los miembros del comité asesor científico de la ANSM también amenazaron con dimitir, temiendo un nuevo retraso en la aplicación de la medida.

Aunque el decreto fue emitido el 7 de octubre de este año, persisten las dudas y algunas cuestiones pendientes aún no se han resuelto.

Dado que en la actualidad es ilegal en Francia cultivar la flor de la planta de cáñamo y, por ello, el cannabis medicinal, el proyecto dependerá de productos importados.

Los proveedores que logren entrar en el plan podrían tener la ventaja de ser los primeros en el mercado emergente y con enorme potencial del cannabis medicinal en Francia si las autoridades nacionales deciden legalizar su uso.

El plazo para los interesados vence mañana,  24 de noviembre, y los proveedores seleccionados serán evaluados mediante un sistema de puntos.

Sin embargo, esta excesiva dependencia de las exportaciones podría afectar al desarrollo de un auténtico sector del cannabis medicinal en Francia, se han lamentado algunos sectores.

Otro escollo podría provenir de la falta de un presupuesto adecuado para el programa, que requeriría entre 15 y 20 millones de euros, según el profesor Nicolas Authier, que preside el comité asesor científico de la ANSM sobre el cannabis medicinal.

Los interesados en el cannabis medicinal están presionando para que se decida un presupuesto ad hoc durante el actual debate y votación de la ley de presupuesto anual de Francia.