Verificación en común contra la desinformación en la guerra de Ucrania

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Un edificio destruido en Mariúpol, en una fotografía del pasado mes de mayo. EFE/EPA/ALESSANDRO GUERRA

Madrid (EuroEFE).- La desinformación en el contexto de la guerra de Ucrania afecta a la población de todo el mundo, proviene de ambos bandos y se propagó con mucha rapidez y facilidad en las primeras semanas del conflicto, según expertos en verificación.

El período de diseminación entre fronteras de los bulos, que en la pandemia era de 3 semanas aproximadamente, durante el inicio de la guerra “se redujo drásticamente y se quedó en unas 24/48 horas”, explicó Carlos Hernández-Echevarría, responsable de desarrollo institucional y asuntos públicos en Maldita.es, en el webinar «Desinformación en la guerra de Ucrania», organizado por IBERIFIER, el Real Instituto Elcano y la Universidad de Navarra.

Desde su medio Hernández-Echevarría trabajó con otro centenar de organizaciones de verificación para detectar y desmentir los bulos relacionados con la guerra.

La primera etapa de la desinformación surgió el 24 de febrero, fecha de inicio de la guerra de Ucrania, y su fácil propagación se explica, según Hernández-Echevarría, en la naturaleza visual de la información: “vídeos manipulados, sacados de contexto, imágenes trucadas”, que “se comparten mucho más fácil y se mueven mucho más rápido porque las barreras idiomáticas son menores”.

Esa fase se caracterizó por mucha cantidad de bulos, “que se movían muy rápido y eran muy baratos”, afirmó Hernández-Echevarría, quién matizó que ya nos encontramos en una segunda etapa en la que los bulos “son más sofisticados, lo que los hace más difíciles de verificar”. 

DESINFORMACIÓN EN AMBOS BANDOS 

Fernando Esteves, fundador y director de Polígrafo.pt, el primer medio de fact-checking portugués, también participó en el coloquio y matizó que la desinformación proviene “de ambos bandos”, pero “la tipología» no es la misma.

En el caso de Ucrania los bulos “se caracterizan por glorificar a los héroes nacionales, como el presidente (Volodimir) Zelenski o los soldados que dieron la vida por el país, también por demonizar a Vladimir Putin y al régimen ruso y por engrandecer las conquistas de la guerra”, explicó Esteves. 

“El plan de Ucrania y la OTAN de invadir territorios rusos, la existencia de un genocidio liderado por los ucranianos y la inmensa presencia de neonazis en Ucrania” son los principales temas de los bulos rusos, pero también hablan de “la invención de Ucrania de daños sufridos a causa de la invasión y de la escasa credibilidad de Zelenski”, detalló. 

Sin embargo, la situación es que “hay un país invasor y un país invadido”, y por eso “hay muy poco espacio para que la narrativa rusa se imponga a pesar de ser mucho más frecuente que la ucraniana”, afirmó Esteves.

Del caso particular luso, Esteves remarcó que “un 70 % de la información verificada por polígrafo.pt es favorable al Kremlin”.

LA HISTORIA COMO HERRAMIENTA DE DESINFORMACIÓN

Mientras, la investigadora principal del Real Instituto Elcano Mira Milosevich-Juaristi centró su discurso en el uso de la historia como herramienta de desinformación por parte del régimen ruso.

Desde el inicio de la guerra y mayoritariamente a través del Regimiento Inmortal existe “un intento del Kremlin de interpretar y modelar los mensajes sobre la Segunda Guerra Mundial como a ellos les conviene y sobre todo es un mensaje que apela a la unidad del pueblo ruso, pero también a la unidad con otras repúblicas exsoviéticas”, afirmó.

 

“Vemos el uso de la historia como herramienta de desinformación porque la guerra patriótica subraya una identidad común y, por el hecho de haber participado juntos en la II Guerra Mundial, el Kremlin afirma que Ucrania no es una nación soberana sino que comparte la identidad común soviética y rusa”, concluyó Milosevich-Juaristi.

Editado por Miriam Burgués